Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de junio de 2011

Para los EEUU, sin su ayuda los ingleses habrían caído en Malvinas

Así lo confesó el ex secretario de Marina norteamericano, Jhon F. Lehman. Afirmó que sin el apoyo bélico de su país, el Reino Unido se hubiera visto obligado a replegar la Task Force del Atlántico Sur. Aún hay dudas sobre la verdadera cantidad de bajas inglesas durante el conflicto de 1982

Para los EEUU, sin su ayuda los ingleses habrían caído en Malvinas

En diciembre de 1988, el ex secretario de Marina de los Estados Unidos, John F. Lehman, hizo pública la ayuda política y militar brindada por los norteamericanos a Gran Bretaña durante la Guerra de Malvinas, sin la cual el Reino Unido se hubiera visto obligado a replegar la Task Force del Atlántico Sur, de acuerdo con la conclusión de expertos militares.

La confesión del ex funcionario de Ronald Reagan fue realizada en Londres, donde blanqueó el respaldo militar a los británicos, que aunque fuera conocido por los combatientes argentinos, dejaba de ser una versión para convertirse en un hecho incontrastable.

A 29 años del conflicto, la guerra del Atlántico Sur aún sorprende cuando se revisan las causas políticas, las acciones bélicas, las alianzas militares y las rupturas de pactos internacionales y, por supuesto, los actos de valentía protagonizadas por lo que estuvieron en el teatro de operaciones.

Los británicos ganaron la guerra, pero a un costo de material y de vidas como no lo sufrían desde el final de la II Guerra Mundial. Después de Malvinas, los ingleses no intervinieron en otra contienda que les haya costado tanto.

Pese a los errores de conducción militar de los generales-dictadores que decidieron ir a la guerra, las tropas argentinas infligieron a los británicos la mayor pérdida de barcos y de aviones y aún hoy hay dudas acerca de las bajas que reconocen los ingleses: 255 muertos y 777 heridos.

La escuadra naval de la corona británica tuvo 24 naves que recibieron los proyectiles argentinos. Siete naves fueron hundidas, cinco resultaron fuera de combate y otras doce quedaron con averías de consideración.

La nave insignia, el portaviones Hermes, donde estaba el puesto de comando del jefe de la Task Force, el almirante Sandy Woodward, fue tocado y el segundo de los portaviones, el Invincible, quedó fuera de combate, no prestó más servicio en lo que era, en 1982, una de las tres flotas navales más poderosas del planeta.

Hay versiones militares argentinas que sostienen que no fueron 24 las naves hundidas, averiadas de los ingleses, sino que, en realidad, sumaron 32.

Una de las naves que los militares argentinos afirman haber tocado fue un buque auxiliar de apoyo clase Tide (RFA Tipedol), que fue entregado por el dictador chileno Augusto Pinochet a la Royal Navy hasta el final del conflicto.

La Task Force perdió entre derribados y averiados por fallas o accidentes 46 aviones y otro número importante de helicópteros.

Según fuentes militares argentinas, intervinientes en el conflicto, los británicos llevaron hasta el teatro de operaciones 171 aviones y helicópteros.

El período más encarnizado de la guerra ocurrió entre el 21 de mayo de 1982 y las jornadas posteriores, batalla que se extendió hasta el 25 de mayo.

El almirante Woodward anotaba en la bitácora de mando a las 9.30 del 21 de mayo. "Si los argentinos van a pelear, hoy es la mejor oportunidad que tienen. Ya veremos".

La intuición del almirante inglés se cumpliría, los argentinos dieron batalla porque ese día, la flota británica se había estacionado en la bahía San Carlos para desembarcar las tropas que debían caminar hasta Puerto Argentino.

El combate aéreo-marítimo fue tan feroz que los británicos quedaron grogui, según lo reconoce Woodward en su libro de memorias "Los cien días", de editorial Sudamericana, pero los argentinos se desangraron en la ofensiva, perdieron la mayor cantidad de pilotos y de aviones, y no consiguieron impedir que los soldados ingleses desembarcaran.

Woodward dice con todas las letras que los argentinos podrían haber ganado la guerra ese día: "los argentinos podrían haberla ganado también".

Antes de sufrir en carne propia la profesionalidad de los pilotos y la valentía de los demás soldados argentinos en la tundra malvinera, los EEUU ya habían enviado misiles sidewinder aire-aire para derribar los aviones de los sudamericanos.

Esa tecnología bélica norteamericana fue decisiva a la hora de establecer la diferencia con la que portaban las naves argentinas.

Entre el 21 y el 25 de mayo, las tropas argentinas perdieron 27 aviones, que equivale a casi el 50 por ciento de los derribos durante el conflicto.

"Nos quedamos sin resto", fue la dolorosa confesión de un alto jefe militar de la Fuerza Aérea a Télam, al describir el corte de la ofensiva argentina sobre la flota inglesa.

A casi tres décadas de la guerra aún hay secretos militares por revelar.

Por eso, una vez terminado el conflicto, el gobierno británico dispuso un acta de secreto militar hasta el 14 de junio de 2072.

Recién a 90 años de la Guerra de Malvinas se producirá la desclasificación militar y los investigadores podrán conocer, con prueba documental, la historia completa del conflicto.

lunes, 14 de marzo de 2011

Por primera vez, ex combatientes de Malvinas acampan en Monte Longdon

Se trata de un grupo de veteranos de guerra de La Plata. Tienen previsto pasar la noche en ese lugar, donde en 1982 se produjeron los enfrentamientos más duros con las tropas británicas. Homenajearán a los soldados caídos

Por primera vez, ex combatientes de Malvinas acampan en Monte Longdon

Crédito foto: Leandro Boyer

Un contingente de nueve ex combatientes de la Guerra de Malvinas que viajaron a las islas acamparán hoy en Monte Longdon, donde combatieron hace 29 años y libraron una de las batallas más sangrientas de ese conflicto bélico.

Así lo relató a Télam Ernesto Alonso, secretario de relaciones institucionales del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, quien viajó el sábado pasado a las islas junto a otros 9 ex combatientes.

“Vamos a pasar la noche allí (en Monte Longdon) en homenaje a los caídos. Estamos preparando los equipos para ir a recorrer posiciones, hacer distintos homenajes y dejar 'marcas' en ese lugar donde estuvimos la mayoría”, relató.

Alonso explicó que las “marcas” a las que se refiere son “una placa del CECIM de La Plata y distintas cosas personales que dejaremos allí”.

“Nosotros decimos que nacimos acá, el día que nuestros compañeros murieron”, remarcó el ex combatiente, quien detalló que “llevamos carpas para acampar allí”.

En Monte Longdon se libró el 12 de junio de 1982 una de las batallas más sangrientas de la Guerra de Malvinas, y en ese lugar murieron 29 soldados argentinos.

Alonso y sus nueve compañeros viajaron el sábado último a las Islas Malvinas a través de un convenio vigente entre el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) y la Municipalidad de La Plata, que permite el regreso de 16 ex soldados por año a las
Islas.

“Este es el tercer año consecutivo en que se efectivizan los viajes, posibilitando en estas pequeñas intervenciones renovar el compromiso y el derecho de nuestro país de ejercer soberanía sobre el territorio ocupado por una potencia colonial”, sostuvo Alonso.

Alonso contó a la agencia Télam que “ayer visitamos el
cementerio de Darwin, donde se encuentran nuestros ex compañeros. Esa es una parte muy dura del viaje, ya que Darwin es un cementerio privado de identidad”.

“El 50% de las tumbas no están identificadas, y
tiene una frase compleja de asimilar, ya que dice `Soldado sólo conocido por Dios´ y creemos que no hay que dejarle tanta tarea a Dios y hacernos cargo de devolverele la identidad a todos aquellos que vinieron acá, en 1982, con nombre y apellido, sabiendo
quiénes eran”, afirmó.

Destacó que esa identificación “es una tarea simple de
realizar. Nosotros creemos que esos cuerpos deben descansar en estas tierras, pero es una asignatura pendiente de las instituciones de la democracia en Argentina”.

“Es un cementerio donde, además, no se puede dejar ningún tipo de placas o recuerdo. En viajes anteriores han dejado cosas, placas y sistemáticamente son retiradas. Siempre cuestionamos esta gestión
de administración en el cementerio de Darwin”, remarcó.

Alonso detalló que este contingente también visitó Ganso Verde, una de las primeras posiciones que atacaron los ingleses, y luego bahía San Carlos, donde los británicos hicieron el desembarco”.

El lugar fue utilizado por los ingleses como “cabecera de playa y comando logístico” y en ese sitio había un frigorífico abandonado “cuyas cámaras frigoríficas fueron utilizadas para el encierro de compañeros tomados prisioneros”, recordó Alonso.

Respecto de la reacción de los isleños ante su presencia,
Alonso afirmó que “respetan nuestra condición de soldados” e incluso a raíz de estos viajes “tenemos relaciones vía chat con habitantes de las islas y ahora pasamos a conversar con ellos”.

“Nuestra visita acá también nos permite hacer intervenciones con respecto a la explotación de pesca que están haciendo en forma indiscriminada y a la instalación de la base militar en Mount Pleasant (Monte Agradable), que está a 700 kilómetros de la costa
de Río Gallegos, y que para nosotros afecta no sólo a la Argentina sino a todos los países de la región”, puntualizó.

Alonso adelantó que cuando el contingente regrese al continente “vamos a mostrar imágenes que hemos tomado de esta base militar, que es una fortaleza”.

Además de Alonso viajaron Fernando Magno, Aníbal Grillo, Luis Aparicio, Sergio Sánchez, Fabián Pasaro, Juan Andreolli, Martín Raniqueo, del Regimiento 7 de Infantería, y su par del Grupo Artillería Antiaérea 601, Gustavo Acacio.

La estadía en las Islas finalizará el próximo sábado 19 de marzo

FUENTE

http://www.infobae.com/notas/569482-Por-primera-vez-ex-combatientes-de-Malvinas-acampan-en-Monte-Longdon.html

sábado, 29 de enero de 2011

HISTORIAS DEL CONFLICTO DE MALVINAS: MALVINAS, PORQUE LAS BAJAS BRITANICAS NO SE CONOCE...

HISTORIAS DEL CONFLICTO DE MALVINAS: MALVINAS, PORQUE LAS BAJAS BRITANICAS NO SE CONOCE...: "Por Edgardo Arrivillaga y otras fuentes ."

Una vez terminada la guerra de Malvinas, el gobierno británico dispuso un acta de secreto militar hasta el día 14 de junio de 2072, es decir, 90 años. Hasta ese momento aquellos que divulguen o den a conocer algún dato o información que se encuentre en ese documento serán adecuadamente procesados ante una Corte Marcial.

No se trata de un embrión de censura sino de una censura por razones de Estado simplemente.

Por ahora nadie ha hablado sobre el contenido del acta de secreto, pero hay certezas de que uno de los puntos principales son las grandes pérdidas de vidas humanas que ha sufrido el Reino Unido, durante la guerra de Malvinas. Sin olvidar también, la simétrica pérdida de gran cantidad de vehículos de desplazamiento, tanto aéreos como marítimos. Gran parte de su logística quedo pulverizada o sepultada en el Atlántico.

Las cifras oficiales británicas son de 255 caídos y 777 heridos y aproximadamente 280 suicidios en los años posteriores por neurosis de guerra.

Si se toma en cuenta el solo hecho de que el atacante siempre tiene mas bajas que el defensor-la relación mas conservadora oscila entre 2 o 3 a uno - esa cifra es totalmente absurda, si calculamos que se trata de un terreno de despliegue parecido a Groenlandia o a Escocia

A continuación se muestra día a día las bajas que sufrió Gran Bretaña desde su llegada a las Georgias el día 23 de abril hasta el 14 de junio de 1982, cuando las islas son retomadas nuevamente (En rojo se detalla esencialmente la cantidad de bajas por cada día de combate):

BALANCE:

- En color rojo figura el total de caídos en el día.
- Cada vez que se observa un "+", es porque el número de bajas estimado es mayor que el real.
- Entre paréntesis, se ha colocado en varias oportunidades un número estimativo, que es mas bien un porcentaje probable, sobre que cantidad de tropa ha perecido en cada ataque del día.

23/04: 1 (1) Cae helicóptero Sea King en Georgias.
01/05: 10 (2) Dos harriers destruidos cerca de Puerto Argentino. 8 marinos mueren ante los ataques de la FAA a los siguientes buques:
HMS Arrow, HMS Exeter, HMS Glamorgan, portaaviones HMS Hermes, HMS Alacrity.
02/05: 1 Sea Harrier en Puerto Argentino derribado por un cañón de 20 mm. de artillería.
04/05: 43 (3) Harriers derribados en la Base Aérea Cóndor Malvinas. Hundimiento del HMS Sheffield (40). El portaaviones Hermes pudo haber sufrido el impacto de un Exocet. Esto obliga al portaviones a desplazar su ruta hacia el Este y alarga el radio de acción de la aviación británica. Otros informes indican que el portaviones fue semihundido.
05/05: 1 (1) infante de marina en Bahía Elefante.
06/05: 2 (2) Son derribados dos Harriers al norte de la Isla Soledad.
12/05: 4 El HMS Glasgow, queda fuera de combate. Ataque al HMS Brilliant.
17/05: 1 (1) es derribado helicóptero Sea King en costas argentinas
18/05: 22 Helicóptero Sea King chocó con Albatros (según fuentes argentinas fue derribado).
19/05: 1 (1) Cae helicóptero Sea King y muere un experto en SAS.
21/05: 32 Dos Gazelles derribados en San Carlos (3). Es hundido el HMS Ardent (22). Son dejados fuera de combate: HMS Argonaut, HMS Antrim, HMS Brilliant. Es dañado el HMS Broadsword. Son derribados 3 Sea Harriers (1). Es derribado un Sea King (1).
22/05: 1 Es derribado un Harrier.
23/05: 8 Un Harrier se estrelló en salida nocturna del portaaviones Hermes (1). Es hundido el HMS Antelope (7).
24/05: 10 Fueron dañados los siguientes buques: HMS Sir Lancelot, HMS Sir Galahad, HMS Sir Bedivere, HMS Fearless (6+). En el caso del Fearless, se estima un número mucho mayor, ya que en ese momento tenía una tripulación de mas de 500 hombres y llevaba alrededor de 300 soldados para desembarcar en San Carlos. Es poco probable que haya tenido solo 6 bajas si calculamos impacto, más explosión y aceite hirviendo en el agua más hipotermia. El cálculo no parece ser real.
25/05: 135 Son abatidos tres Harriers (3). Son hundidos: HMS Coventry (90+) (se hundió en menos de 20 minutos), HMS Atlantic Conveyor (20). Son dejados fuera de combate: HMS Broadsword, HMS Sir Lancelot. Son dañados: HMS Alacrity, HMS Yarmouth. Dos Sea King son derribados, y otros 2 averiados.
27/05: 11 Mueren siete infantes de marina en San Carlos (7). Son derribados tres helicópteros Gazelles, y un Sea King (4).
28/05: 136 Dos helicópteros Sea King derribados, mas un Scout (3). Muere un soldado en la isla Gran Malvina (1). Entre el 27 y el 29 de mayo mueren (130) hombres del 2 Para y del Royal Auxiliar en la Batalla por Darwin. Es el equivalente de una compañía de infantería integra.
30/05: 44 Desde el 23 al 30 de mayo mueren (38) hombres en la Batalla por Pradera del Ganso. Sea Harrier se estrella (1). Es atacado el portaaviones HMS Invincible (5+), el cual sufre 1 Exocet y dos bombas de 250 Kg. cada una. Según fuentes extraoficiales el portaaviones se hundió. De ser esa teoría cierta (muy probable) las cifras serían mucho mayores que cinco bajas.
08/06: 162 Ataque en Fitz Roy. Son hundidos: HMS Sir Galahad (89), HMS Sir Tristam (40), lanchón de desembarco (LCU) Foxtrot (6+) (aunque no estaba lleno de soldados, debido a que transportaba material logístico, las bajas pueden ser mayores). Mueren (8+) chinos en la playa, debido a los fuertes bombardeos.
Es dejado fuera de combate el HMS Avenger. Es atacado el HMS Plymouth en Bahía Agradable, por cinco misiles de la aviación argentina.
09/06: 18 Monte Dos Hermanas, comandos del SAS.
10/06: 4 Perecen (4) infantes de marina por accidente.
11/06: 44 Mueren entre el 11 y el 12 de junio: (3) en Monte Harriet, (23) del 3 Para en Mte. Longdon, (4) del 45 de comandos, (1) del 42 de comandos, (13) de la compañía B.
12/06: 29 (4) en Monte Dos Hermanas. Es dejado fuera de combate el HMS Glamorgan (25), siendo atacado por tercera vez, aunque en esta ocasión por un Exocet desde Puerto Argentino.
13/06: 360 entre el 13 y 14 de junio por las Batallas de Ate. Longdon, Ate. Wiiliams y Wireless Ridge.
14/06: 10 (5) en Zapper Hill, dos Sea King son derribados. Combate en Top Malo House (5).

TOTAL: 1090 caídos, sin contar un posible número mayor (+).

BUQUES AVERIADOS:

Buques perdidos (hundidos o destruidos): 8
Destructor Tipo 42 clase Sheffield (D-80) HMS Sheffield
Destructor Tipo 42 clase Sheffield (D-118) HMS Coventry
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-184) HMS Ardent
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-170) HMS Antelope
Buque Logístico de Desembarco (L-3005) RFA Sir Galahad
Buque Logístico de Desembarco (L-3505) RFA Sir Tristam
Portacontenedor de Gran Porte Atlantic Conveyor
Lancha de Desembarco Foxtrot 4

Buques fuera de combate (inactivos): 9
Submarino clase Oberon (S-21) HMS Onyx (accidente operacional)
Portaviones Liviano (R-05) HMS Invincible (¿hundido?)
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-174) HMS Alacrity
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-185) HMS Avenger
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-173) HMS Arrow
Fragata clase Leander (F-56) HMS Argonaut
Crucero Liviano clase County (D-18) HMS Antrim
Crucero Liviano clase County (D-19) HMS Glamorgan
Destructor Tipo 42 clase Sheffield (D-88) HMS Glasgow

Buques averiados de consideración (casi inactivos): 5
Fragata Tipo 22 clase Broadsword (F-90) HMS Brilliant
Fragata Tipo 22 clase Broadsword (F-88) HMS Broadsword
Fragata Tipo 12 clase Rothesay (F-126) HMS Plymouth
Fragata Tipo 21 clase Amazon (F-172) HMS Ambuscade
Buque Logístico de Desembarco (L-3029) RFA Sir Lancelot

Buques averiados: 9
Portaviones Liviano (R-12) HMS Hermes
Destructor Tipo 42 clase Sheffield (D-89) HMS Exeter
Buque de Asalto Anfibio (L-10) HMS Fearless
Buque Auxiliar de Apoyo clase Tide (A-76) RFA Tidepool
HMS Sir Bedivere
HMS Yarmouth
RFA Norland
Dos naves no identificadas (lanchones de desembarco)

TOTAL BUQUES PERJUDICADOS: 31

AERONAVES PERDIDAS:

ESCUADRONES AERONAVALES DE LA FLOTA REAL:
Sea Harrier derribados: 19
Fuera de servicio por fallas y accidentes: 10
Helicópteros derribados: 13
F/S: 32

RAF
Harrier derribados: 12
F/S: 5
Helos derribados: 12
F/S: 26
ROYAL MARINES
Helos derribados: 13
F/S: 4

EJÉRCITO INGLÉS:
Helos perdidos x derribos y accidentes: 8

Total Sea Harriers derribados: 19
Total Sea Harriers fuera de servicio: 10
Total Harriers derribados: 12
Total Harriers fuera de servicio: 5
Total helicópteros derribados: 46
Total helicópteros fuera de servicio: 62

TOTAL AERONAVES PERDIDAS: 154

Total aviones (Harriers, Sea Harriers) desplegados en Malvinas: 77, de los cuales 46 quedaron inutilizados.
Total helicópteros desplegados en el Atlántico Sur: 171, de los cuales 108 quedaron inutilizados.

CONCLUSIÓN:

TOTAL CAÍDOS: 1090
TOTAL BUQUES DAÑADOS O PERDIDOS: 31
TOTAL AERONAVES PERDIDAS: 154

Gran Bretaña nunca declaró el verdadero número de bajas de sus tropas ni la pérdida de numeroso armamento. Fue superior a la Argentina y queda demostrado por el gran daño sufrido, que supera ampliamente al que recibió Argentina.

Si hoy las islas se encuentran en posesión británica es esencialmente gracias a la ayuda que Gran Bretaña recibió de los Estados Unidos de Norteamérica, de otros cercanos y demás miembros de la OTAN. Eso, sin olvidar a la mayoría de los países europeos (excepto Irlanda e Italia), quienes sancionaron económicamente a la Argentina.

El caso francés fue ambiguo, si bien Miterrand facilitó a la Thatcher el sistema operativo de los Súper Etendard, un general francés en actividad en la Aeroespacial, conectado con argentinos en París facilitó que la provisión de repuestos de las bases francesas en Gabón llegase a la Argentina.

Israel también ofreció ayuda técnica e Italia quedó sorprendida por la performance de sus aviones ligeros.

Lo cierto es que un triunfo táctico argentino solo dejaba dos posibilidades, o un ataque nuclear limitado sobre el continente-políticamente muy costoso para Gran Bretaña e irracional-los kelpers no se merecían tanto - o una larga negociación diplomática con evacuación parcial argentino - británica e intervención de la ONU en el teatro de operaciones con una fuerza de interposición modelo greco chipriota.

Datos extraoficiales británicos aseguran que el número de caídos se acercaría a 1300, lo cual la cifra de más de 1000 bajas no es descabellada ya que el orden de batalla británico era de ataque pero con un desconocimiento absoluto de la performance de los sistemas de armas argentinos que eran europeos en su mayor parte y desbarataba su estrategia de hacer fácilmente pie en las islas.

Un Gallipoli Dos preocupaba al Almirantazgo.

Chile, por su parte ejecuto un colaboracionismo de baja intensidad pero preventivo. Sectores de la inteligencia chilena siguen sosteniendo que cada baja o destrucción del sistema de armas argentino reforzaba la autonomía chilena que era estrictamente defensiva. Brasil no apostó a la negociación que si encaró el Perú y por su parte tanto Venezuela como Cuba se demostraron los dos países mas interesados en apoyar militarmente las posiciones argentinas.

La situación geográfica argentina obligó al despliegue argentino a dejar parte de su infantería de montaña para repeler un posible ataque por la retaguardia y proporcionó inteligencia esencial para los bombardeos británicos.

En el aspecto psicosocial y cuando ya los árboles de la ira están apagados no puede dejar de señalarse que la población civil kelper fue respetada por los bandos en guerra y que la colaboración y comunicación permanente de las iglesias católica y anglicana-los vicariatos castrenses están exactamente para eso - fue útil para resguardar hombres y efectuar tareas humanitarias de intercambio de prisioneros.

En el ínterin los que vivan tendrán que esperar hasta el 2072.

BIBLIOGRAFÍA:

Bramley, Vincent, Viaje al infierno, Bs. As., Ed. Planeta, 1992.
Busser, Carlos, Malvinas, conflicto vigente, Bs. As., Ed. Vórtice, 1999.
Carballo, Pablo, Halcones sobre Malvinas, Bs. As., Ed. Cruzamante, 1985.
Cardoso, Kirschbaum, Van der Koog, Malvinas, La trama secreta.
Eddy, Paul, The Falklands War, 1984.
Gral. Thompson, Julián, No Picnic.
Hastings, M. y Jenkins, S., La Batalla por las Malvinas, Bs. As., Emecé, 1984.
Kanaf, Leo, La batalla de las Malvinas, Bs. As., Tribuna Abierta, 1982.
Kasansew, Nicolás, Malvinas, a sangre y fuego, Bs. As., Abril S.A., 1982.
Mattasi, Francisco Pío, La batalla aérea de nuestras Malvinas.
Moro, Rubén O., La guerra inaudita.
O´Connell, Portela, Malvinas, su advertencia termonuclear, AZ Editora.
Pacheco, Julia Solanas, Malvinas ¿Y ahora... qué?, Bs. As., Plus Ultra, 1996.
Preston, Antony, Sea Combat of The Falklands.
Seineldin, Mohamed Alí, Malvinas, un sentimiento, Bs. As., 2004.
The Sunday Times Insight Team, Una cara de la moneda.
Ignacio Montes de Oca, Tierra de Nadie. Editorial Sudamericana, Bs. As., 2006.

Fuente: http://www.harrymagazine.com

sábado, 7 de agosto de 2010

VIAJE AL INFIERNO - de Vincent Bramley


"Two sides of hell", de Vincent Bramley
Jul-27-10 - Reseña de Rosendo Fraga

TWO SIDES OF HELL
Vincent BRAMLEY
Johan Blake, London, 2009 (1era edición: 1993)*

El autor combatió en la guerra de Malvinas como integrante del batallón de paracaidistas británico que integró la task force. Esta unidad estuvo en el combate de Monte Longdon, en el cual venció tras duras acciones al Regimiento 7 de Infantería argentino que defendía la posición.

La dureza del combate la evidencian las bajas: los británicos tuvieron 23 muertos y 47 heridos y los argentinos 36 bajas mortales y por lo menos 80 heridos. Se trata de un porcentaje de bajas muy alto para los efectivos comprometidos en esta acción.

Bramley fue uno de los tantos ex combatientes británicos que quedaron emocionalmente impactados por lo que vivieron. En 1991 publica su primer libro sobre el conflicto Excursión al Infierno, en el cual da una visión del combatiente raso de infantería sobre las vivencias del conflicto.

Su visión no concordó con la que oficialmente planteaba el Ministerio de Defensa británico, porque mostraba una serie de falencias a nivel humano y además reclamaba con amargura por la desatención de los ex combatientes. Por esta razón fue denunciado a la justicia e investigado por la policía.

En la introducción a este segundo libro, sostiene que quienes por lo general escriben la historia militar son los historiadores profesionales, los líderes políticos, los corresponsales de guerra que se apresuran a publicar sus impresiones y vivencias, y los generales victoriosos en sus memorias. Pero, con razón, dice que difícilmente los soldados rasos, sobre quienes recae el peso del combate, cuentan sus vivencias públicamente, que es lo que hace él.

En este segundo libro, Bramley acomete la tarea de dar en conjunto la visión de los combatientes de ambos bandos, los que estuvieron frente a frente.

Para ello decidió realizar una serie de entrevistas con soldados rasos que combatieron en ambos bandos en el mencionado combate de Monte Longdon.

Primero entrevista a media docena de camaradas, algo que no le resulta demasiado difícil. Pero luego acomete la tarea de hacer lo mismo con ex combatientes del Regimiento 7 de Infantería, cuyos cuarteles estaban y están en la localidad de Arana, próxima a La Plata.

Para ello, en junio de 1993, viaja a Buenos Aires acompañado de otros dos ex combatientes del Tercer Batallón del Regimiento de Paracaidistas y un joven argentino que entonces vivía en el Reino Unido y que le servirá de traductor y estrecho colaborador en la tarea emprendida, Diego Kovadloff.

Los ex conscriptos argentinos que entrevista viven todos en el Gran Buenos Aires, en zonas de bajos ingresos, en Lanús y Banfield.

La recepción de los otrora enemigos es franca y cordial, cuando él esperaba resistencias e incluso resentimiento.

Reunir los testimonios le lleva varias semanas, trabajando muchas horas por día y con traducción mediante. A medida que avanza en la tarea, va encontrando más coincidencias en las vivencias humanas de los combatientes de ambos bandos.

Sobre el final de la investigación, realiza una visita a los cuarteles del Regimiento 7 de Infantería contra el cual combatió. Allí es recibido por el Segundo Jefe de la unidad y varios oficiales. Incluso se encuentra con un suboficial que con el grado de Sargento ha tenido una actuación valiente y destacada en el combate de Monte Longdon, quien continúa prestando servicios en la unidad.

Bramley se sorprende con la cordialidad con la cual lo reciben los oficiales argentinos, que le muestran la sala histórica de la unidad, que comienza con las primeras acciones en la guerra de la Independencia en 1813 y culmina con la actuación en la guerra de Malvinas, en la cual tiene un lugar destacado el único oficial muerto en el mencionado combate en ambos bandos, el Teniente Juan Domingo Baldini.

Desde la perspectiva argentina, el libro sirve para constatar que la actuación de las unidades de infantería argentina, integradas por conscriptos, fue mucho más eficaz que la imagen que en general existe sobre ello, ya que tuvieron que enfrentar a soldados profesionales con niveles de instrucción y organización de la OTAN.

Desde la perspectiva británica, confirma que el combate terrestre fue para los soldados británicos bastante más duro de lo que en general se cree.

En ambos casos, los testimonios reflejan la tristeza de los ex combatientes respecto al no reconocimiento y falta de apoyo tanto de las autoridades militares como de la sociedad civil hacia los ex combatientes, hayan sido ellos vencedores o vencidos.

En el caso británico, el tema tiene rigurosa actualidad, dado el esfuerzo que en esta década ha realizado el Ejército británico en Irak y Afganistán desde 2001 hasta la fecha. Al iniciarse las operaciones en el primer país, los efectivos del Ejército comprometidos llegaron a los 26.000 y actualmente hay 9.500 en Afganistán y todavía hay un millar en Irak.

Pero en nueve años, considerando las rotaciones por lo general semestrales, han pasado varias decenas de miles de hombres.

El peso de estas operaciones ha caído sobre uno de cada cuatro de los integrantes del Ejercito británico, que son las unidades de infantería como el batallón de paracaidistas que combatió en Malvinas.

En la exposición que se realiza actualmente en el Museo del Ejercito Británico que está en Chelsea, Londres, acerca de las guerras contemporáneas, y en las cuales está incluida la de Malvinas, se presenta un dato muy duro: el 9% de la población carcelaria británica son veteranos de guerra y 1.100 de los homeless que diariamente duermen en la calle en la capital británica también lo son.

Las causas son los traumas de la guerra, la afición por el alcohol y las drogas y, en general, la incapacidad para insertarse en la vida civil dadas las duras experiencias vividas.

Este fenómeno también lo han sufrido los veteranos argentinos y el libro de Bramley, además de su interés histórico, sirve para no olvidarlo.

* Existe edición en español: VIAJE AL INFIERNO, Planeta, 1993, 254pp.

sábado, 17 de abril de 2010

La Historia del Submarino San Luis


ALEJANDRO MAEGLI y el Submarino "San Luis"

Testigo fundamental de una batalla submarina -

* Quién es: durante la Guerra de las Malvinas fue jefe de comunicaciones del submarino San Luis. Hoy es contralmirante y director ejecutivo de la Dirección General del Material Naval. Tiene tres hijos: Alejandro, María Leonor y María Inés.

A continuacion la Impresionante historia de un submarino argentino en Malvinas.

Narra la historia, los combates y ataques del Submarino "San Luis" y su tripulación durante la Guerra de Malvinas. Desesperante... que feo que debe ser un submarino dios...

* Qué le pasó: el San Luis intentó pelear con torpedos que no funcionaban, y fue perseguido y atacado por la Royal Navy. El San Luis era comandado por un ídolo de Maegli, el capitán Fernando Azcueta.

A las siete y media de la mañana, Alejandro Maegli estaba a punto de entregar la guardia y meterse en la cama cuando de pronto el sonarista del submarino le dijo una frase que lo dejó helado: "Señor, tengo un rumor hidrofónico".

El teniente de fragata pegó un respingo queriendo creer que el operador se había equivocado.

A veces las ballenas o el krill producen "rumores biológicos" y pueden confundir al más experimentado de los técnicos del sonar. Pero el ruido venía del Noreste y sus características se iban confirmando con el correr de los minutos. Maegli era jefe de comunicaciones y tenía la obligación de despertar al comandante. Lo hizo: "Despiértelos a todos, uno por uno, y colóquelos en sus puestos de combate", le ordenó el capitán.

A Maegli se le puso la piel de gallina. En ese momento sólo podía sospechar lo que iba a ocurrir. Pero no podía saber con certeza que comenzaría la primera batalla submarina del Atlántico Sur, que venían hacia ellos helicópteros ingleses a ras del mar, seguidos de cerca por los buques de la Royal Navy, y que los esperaban veintitrés horas de miedo, suspenso, persecución y explosiones.

Era el 1° de mayo de 1982 y el submarino ARA San Luis tendría su bautismo de fuego en la Guerra de las Malvinas.

Maegli es hoy contralmirante y director del Area Material Naval, y tiene a su cargo la difícil decisión de reparar o sacar de servicio para siempre a esa nave llena de fantasmas que espera en silencio, roja por la pintura antióxido, en una dársena del puerto de Buenos Aires. ¿Cómo resolver con la cabeza un asunto del corazón?

Alejandro encontró su vocación en Mar del Plata a los cuatro años, durante una visita escolar. Un submarino reposaba en silencio, pero traía consigo ecos de aventuras, y Alejandro se metió luego en la Escuela Naval con el único propósito de surcar bajo el agua los mares del mundo. Hizo una experiencia en un buque barreminas. "Para ser oficial barreminas no hay que ser loco, pero te ayuda bastante", dice el refrán. Y después sirvió en un buque de apoyo. Finalmente, ingresó en la Escuela de Submarinos, que es muy exigente, y aprendió de memoria, uno por uno, los múltiples mecanismos internos de esa nave.

La primera vez que entró en el San Luis todo se le venía encima. Parecía realmente un lugar de confinamiento. El submarino es un cilindro que mide 50 metros desde el timón a la proa, 11 metros desde la quilla hasta el tope de la vela y 5 metros con veinte centímetros de lado a lado: ése es el diámetro de un caño donde deben vivir, trabajar, dormir y recrearse treinta y cinco hombres durante semanas y, a veces, meses de misión submarina. Travesía en la que se habla en voz baja, se come poco "porque la navegación te quita el hambre", y donde luego de la vibrante marcha en superficie y las maniobras de inmersión sobreviene una extraña serenidad espacial.

El submarino había sido comprado a Alemania en los años setenta, había llegado desarmado a la Argentina y había sido montado pieza por pieza en Buenos Aires. Pero para la época de Malvinas presentaba algunos problemas: no podía desarrollar velocidades de inmersión superiores a los 14 nudos y uno de los cuatro motores diesel que permiten cargar las baterías a través de un snorkel no funcionaba. Así y todo, Maegli no estaba tan preocupado por estas limitaciones como por su mujer, que estaba a punto de dar a luz. En marzo de 1982, ese padre primerizo, que apenas tenía 27 años, tuvo que zarpar en misión de adiestramiento y subirse por las paredes del submarino esperando la buena nueva. Estaban haciendo ejercicios con tres corbetas cuando llegó la noticia de que había nacido su hija María Inés. Los festejos a bordo fueron discretos, pero afectuosos.

A mediados de mes llegó otra orden: debían suspender los simulacros y retornar a Mar del Plata. Un amigo se lo encontró en tierra. Partía al día siguiente en el submarino Santa Fe. "Flaco -le dijo a Maegli en un susurro-me voy a Malvinas." Alejandro sospechaba que algo grande se avecinaba, pero no tenía tiempo de meditar demasiado: corrió a ver a su mujer y a conocer a su hija, y los acontecimientos del 2 de abril lo sorprendieron como a casi todos nosotros. Sintió entonces una íntima contradicción: alegría patriótica mezclada con angustia y extrañeza. Hacía pocos meses había confraternizado con los oficiales del submarino inglés HMS Endurance, que había hecho escala en Mar del Plata. El Endurance atacaría luego, con torpedos y el apoyo de helicópteros, al submarino Santa Fe.

Recibieron la orden de alistarse contra reloj y hacerse a la mar el 11 de abril. Salieron de noche, con órdenes secretas. Cuando abrieron el sobre descubrieron, tragando saliva y con los ojos bien abiertos, que debían patrullar el "Area Enriqueta", frente a Puerto Deseado. La luna brillaba en la dársena: navegaron hasta la altura de cabo Corrientes y se sumergieron. Maegli preparó las cartas de navegación y leyó la consigna: "Autorizado uso de armas en defensa". No podían atacar a nadie, porque las negociaciones diplomáticas no se habían agotado. Pero ese despacho lo obligó a procesar psicológicamente el hecho de que por primera vez no se trataba de un entrenamiento: era la guerra.

Pasaron varios días haciendo recorridos y subiendo el snorkel media hora para obtener energía y oxígeno: ésos eran los momentos de mayor vulnerabilidad de la nave. Luego todo fue esperar y madurar la idea del combate. Salvo, claro está, cuando sucedió lo imprevisto: una avería en la computadora de control de tiro. Llevaban a bordo 10 torpedos alemanes y 14 estadounidenses. Pero sin esa computadora, la única alternativa era lanzarlos de manera manual. Trataron de repararla, pero no tenían a bordo los elementos con qué hacerlo, y el 27 de abril recibieron otro mensaje: "Destacarse y ocupar «Area María». Todo contacto es enemigo".

Eso significaba que debían desplazarse a una zona cercana a la isla Soledad y que allí no había buques argentinos. Cualquier "rumor hidrofónico" tenía entonces que ser, forzosamente, una nave inglesa, y la orden era dispararle, sin dudar.

El 1° de mayo Maegli juntó a todo su equipo de informaciones de combate. Se sentaron alrededor de una mesa minúscula y él descubrió que le temblaban las piernas y que no podía levantar la cara. Cuando la levantó vio que sus camaradas estaban en idéntica actitud de pánico. Vadeó como pudo ese pantano y comenzó la reunión de análisis. Luego se colocó los auriculares: el blanco venía hacia ellos y el comandante ordenaba preparar tubos de torpedos y movimientos submarinos para encontrar la mejor posición de tiro. En un momento, el sonarista oyó explosiones y hélices de helicópteros. Se aproximaban tres helicópteros antisubmarinos con los sonares desplegados y largando cargas de profundidad a ciegas. A medida que analizaban los sonidos y señales se daban cuenta de que los Sea King avanzaban abriéndoles camino franco y seguro a varios buques británicos de guerra. Cuando estaban a 9000 yardas, Maegli le dijo a su capitán: "Señor, datos de blanco ajustados". El comandante gritó: "¡Fuego!" Y el torpedo salió disparado con trepidaciones y ruidos escalofriantes. Llevaba consigo un cable de guía a través del cual se podía teledirigir su dirección. Pero a los pocos minutos un oficial informó que el cable se había cortado. El torpedo seguía ahora corriendo, aunque de manera autónoma, y estaba programado para ir ascendiendo con el objeto de asegurar el impacto. El problema es que, al hacerlo, se hacía visible. En cinco minutos absolutamente todos los buques ingleses desaparecieron del sonar, y el torpedo se perdió en la nada.

No era difícil para los helicopteristas ingleses ver el trazado del disparo y calcular la posición del San Luis. A Maegli se le secó la boca. Pasarían de cazadores a presas en segundos; los ingleses, a gran velocidad; los argentinos, en cámara lenta.

El capitán ordenó evasión a toda máquina y el sonarista dijo: "Splash de torpedo en el agua". Les habían disparado y ya se sentían los sonidos de alta frecuencia que el proyectil inglés emitía al acercarse. "Máxima profundidad", ordenó el comandante. Y a continuación mandó lanzar falsos blancos. Se usaban señuelos, pastillas gigantes que en contacto con el agua hacían burbujas y confundían con sus ecos apócrifos. Los llamaban "Alka Seltzer". Después de expulsar los dos señuelos, el sonarista informó de algo que galvanizó a todos: "Torpedo cerca de la popa". Maegli pensó: "Cagamos, nos está persiguiendo, nos va a reventar". El sonarista agregó: "Torpedo en la popa".

Diez segundos y un año después, el operador dijo, con su voz metálica: "Torpedo pasó a la otra banda". Una alegría silenciosa, un cierto alivio recorrió el cilindro: el torpedo inglés había pasado de largo y se perdía en el mar. Se habían salvado por un pelo.

En ese instante mismo comenzó el hostigamiento. Los Sea King se acercaron lanzando sus cargas y sacudiendo el océano. Tiraban todavía sin tener la posición exacta del San Luis, que bajaba y bajaba. Pescaban con bombas a unos quinientos metros del mentón del teniente Maegli. El submarino fue reduciendo su velocidad y se asentó con un golpe en el fondo de arena. Cada veinte minutos los helicópteros llegaban y soltaban sus explosivos, reemplazándose los unos a los otros en la tarea durante horas y horas. Las ondas expansivas no llegaban y entonces el máximo problema era el oxígeno. Sin poder sacar el snorkel, el dióxido de carbono subía y el peligro aumentaba. El comandante ordenó que la tripulación abandonara sus puestos de combate y se metiera en la cama: había que gastar lo menos posible. Meterse en la cama y dormir en un submarino que está en el fondo del mar y al que le siguen disparando debe ser una de las experiencias más inquietantes de la vida. A pesar de ella, Maegli pensó: "El problema no es el miedo sino cómo controlarlo", y se quedó dormido.

Veintitrés horas después del primer "rumor hidrofónico", el sonarista anunció que el área estaba despejada. El San Luis emergió a plano de periscopio, sacó el snorkel y la antena, y recibió la triste información de que habían hundido al Santa Fe en las Georgias. El teniente pensó en su amigo y en los oficiales del Endurance, y luego no pensó más que en hacerse fuerte y seguir haciendo su trabajo. "Ya teníamos callosidades en el alma, ya éramos diferentes", dice hoy, al recordar aquel bautismo de fuego.

Cinco días más tarde, en un teatro de operaciones infestado de naves enemigas, los sensores acústicos volvieron a detectar "ruido hidrofónico". "Posible submarino", dictaminó el operador. Y el comandante ordenó de nuevo que todos ocuparan sus puestos de combate y que el San Luis avanzara hacia el blanco, que tenía un extraño comportamiento zigzagueante. "Blanco alfa muy cerca", dijo el operador. Estaba a unos 1500 metros. Dispararon un torpedo antisubmarino de recorrido corto y escucharon una detonación tremenda. Pero nunca pudieron determinar a qué le habían pegado.

En la madrugada del 11 de mayo, Maegli estaba nuevamente de guardia cuando el sonar detectó una fragata misilística que venía del Este, y al rato otra del Norte. Todos estaban en sus puestos. Y allí, provisionalmente en pausa de combate, les sirvieron un memorable arroz con tomate que los submarinistas comieron con los músculos en tensión, como si fuera lo último que probarían antes de morir. Luego comprendieron que los dos buques británicos convergían sobre el estrecho de San Carlos y el capitán ordenó atacar el blanco más cercano a la costa. "¡Fuego!", volvió a gritar, a una distancia de 5200 yardas. Tardó tres minutos en cortar cable. Pero todos los tripulantes acompañaban mentalmente la corrida del torpedo. Hasta que, de repente, Maegli escuchó un clanc. Un alarmante ruido de chapa. El sonarista informó que los blancos huían a toda máquina. El proyectil había pegado en el casco, pero no había explotado. El proyectil, una vez más, no estaba en buenas condiciones. Los dos buques ingleses venían de hundir con artillería al ARA Islas de los Estado, un barco argentino que transportaba municiones y combustible de avión. Habían muerto más de veinte hombres en ese naufragio.

Cuando el capitán comunicó al Comando de Operaciones Navales las fallas del torpedo y les recordó las dificultades en el sistema de tiro, recibió una directiva terminante: volver a casa. Regresaban a Puerto Belgrano de noche y en silencio: no habían logrado hundir ningún buque y aunque habían provocado, tal como confesaron luego los ingleses, una verdadera psicosis en el mar y habían logrado retardar con su amenaza submarina el desembarco en las islas, llevaban un regusto amargo. "La prevención, el desgaste de energía y el temor que genera un submarino es terrible", me explica el contralmirante Maegli; se nota que aquella amargura no se le ha borrado de la boca.

Atracaron en secreto en la base naval y comenzaron a realistar el San Luis, metiéndolo a dique. El teniente llegó estresado, barbudo y con la misma ropa con que había salido de Mar del Plata a su departamento de casado, y durante una semana no respondió preguntas ni salió de la cocina de dos por dos: sólo se sentía seguro en lugares reducidos.

Nunca el San Luis pudo volver al teatro de operaciones. Trajeron a dos expertos para repararlo, pero tardaron cuarenta días y eso dejó al submarino y a su tripulación fuera de la guerra. El 14 de junio los tapó la tristeza. Maegli siguió prestando servicio en el San Luis, y en 1983 lograron que los técnicos alemanes revisaran los mecanismos, explicaran las razones de los desperfectos en sus torpedos y en el sistema de tiro que habían fabricado, y pudieran hacerse las modificaciones necesarias.

Alejandro siguió una larga carrera de perfeccionamiento profesional. Fue comandante del ARA Salta -gemelo del San Luis-, director de la Escuela de Submarinos y agregado de Defensa en Canadá. Un amigo de Ottawa le regaló un libro donde figuraban las grandes batallas submarinas de la historia. Un historiador británico, especializado en el tema, narraba las dramáticas aventuras de un submarino argentino que había escapado de milagro al acecho de la Royal Navy: el San Luis. Maegli no quiso leerlo así como no quiere visitar el submarino rojo que duerme en un astillero de la Costanera Sur a la espera de ser convertido en un museo o regresar al mar. "Es viejo, pero no es anticuado -lo defiende el director de Material Naval de la Armada argentina-. Si me preguntás qué quiero te respondo algo muy simple: sólo un buen final."

Volvió al astillero para hacerse unas fotografías. Pero lo hizo a regañadientes. Las ánimas vestían de rojo. Costó hacerlo subir al puente del San Luis. Maegli finalmente subió y recordó en un pestañeo el momento exacto en el que se abrió la escotilla y salió a la luz después de 37 días sumergidos en el Atlántico Sur sin ver el océano ni el cielo ni el sol. Maegli asomó su cara agotada de 1982 y respiró profundamente. Lo sorprendió en ese momento el olor puro del mar. El imborrable olor de la vida.

sábado, 24 de octubre de 2009

HOMENAJE A LOS CAIDOS



El pasado 4 de Octubre, en visperas del viaje a Malvinas por parte de los Familiares de los Caidos , en el estadio Pedro Bidegain del Club A San Lorezo de Almagro, s e llevo a cabo un reconomiento a los caidos en combate. Aqui algunas de las imagenes.


Agradecemos a Hugo Debatistti por las mismas.

viernes, 16 de octubre de 2009

FERNANDO GIRAUDO VIAJÓ POR PRIMERA VEZ A MALVINAS


El hermano de Horacio Giraudo formó parte del segundo contingente que viajó el pasado fin de semana a Islas Malvinas para rendir homenaje a los familiares que yacen en el cementerio de Darwin. Cabe recordar que el primer grupo, entre los que estaba Ucha Carrascull, inauguró el cenotafio mientras que este segundo contingente llevó la imagen de la Virgen de Luján” que fue entronada en el monumento luego de que recorriera 70 mil km. por territorio argentino. Previo a viajar hasta Río Gallegos desde donde despegó el avión que los llevó a Malvinas los familiares fueron despedidos por la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada. En diálogo con nuestra emisora Fernando Giraudo comentó que “fue una experiencia dura pero que disfruté porque el viaje estuvo bien preparado”. La determinación de que fuera él quien viajara, junto a otros 200 familiares, la tomó su madre y espera que en marzo próximo pueda viajar a las islas su hermana.

Un segundo grupo de familiares de caídos en Malvinas les rindió homenaje en Darwin
Un contingente de 183 familiares de ex combatientes en la Guerra de Malvinas viajó el pasado sábado desde el aeropuerto de Río Gallegos a la base militar de Mount Pleasant, en la Islas Malvinas, donde participaron de un emotivo acto durante el cual se emplazó una imagen de la Virgen de Luján en el cementerio de Darwin.
Una semana después de que viajara el primer contingente, esa vez para la inauguración del cenotafio, este segundo grupo llegó a la Isla Soledad acompañado por el obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Juan Carlos Romanín, quien celebró una cálida misa frente a los deudos, a pesar de las bajas temperaturas y el viento helado.
Los familiares arribaron a territorio insular a las 9.30 del sábado en el vuelo 993 de la compañía chilena LAN, en el marco de un acuerdo entre los gobiernos argentino y británico, y tras gestiones de la Cancillería y de la Comisión de Familiares de Ex Combatientes.
A diferencia del primer grupo, en el que eran mayoría padres y madres de soldados muertos en la guerra, este contingente estuvo integrado de manera mayoritaria por hermanos e hijos de efectos caídos en cumplimiento de su deber.
"Hemos venido desde distintos y lejanos lugares para rendir nuestro homenaje de cariño y oración a nuestros seres queridos que han fallecido durante la guerra de 1982", señaló Romanín en su homilía, frente a las 230 cruces que recuerdan a una parte de los 649 soldados caídos en el conflicto bélico con el Reino Unido.
El obispo patagónico recordó que "la cruz mayor que preside este cementerio de Darwin, y las cruces pequeñas en cada tumba, son signo de esperanza y de resurrección. Este lugar no es un desierto sin vida, es un campo sembrado con esperanzas", sostuvo, ante la mirada emocionada de los familiares.
"Nuestra presencia en este lugar nos ayuda a buscar y a encontrarnos con Dios, a descubrirlo, a elegirlo, a amarlo en el rostro de cada uno de nuestros seres queridos cuyos restos veneramos", agregó el prelado.
Romanín ofreció una homilía más enfocada en cuestiones religiosas que la de Sebastian Combin, el sacerdote que ofició misa el sábado 3 pasado, y que, ante la presencia de autoridades militares británicas, remarcó que el territorio insular "es argentino".
Alrededor de las 16, el grupo emprendió su regreso a Río Gallegos, en el vuelo 992 de LAN Chile. Con ese viaje se cerró la visita de los familiares de los caídos a las islas, con el objetivo no sólo de reencontrarse con los restos de sus seres queridos sino también de dejar inaugurado el monumento a los soldados argentinos muertos en el conflicto bélico de 1982. En estos dos viajes, fueron a las islas 353 familiares.

Fuente RH1 Radio Integración - Hernando

martes, 6 de octubre de 2009

Familiares de Caidos viajaron a Malvinas


Hay duelos obligados que son difíciles de aceptar. Como el que siguen haciendo frente a las desoladas tumbas de Darwin los familiares de los argentinos muertos en 1982. Por eso, ver a 170 de ellos aquí, ayer, arrodillados y derramando lágrimas frente a una cruces blancas con flores artificiales desgarraba el alma.
Sólo permanecieron siete horas en la islas. La ceremonia para inaugurar el monumento a los 649 caídos en el conflicto con Gran Bretaña transcurrió como se esperaba, en calma. Pero no faltó la oportunidad de soltar por lo menos al viento un mensaje de claro contenido político en medio este viaje acordado bajo cláusulas humanitarias internacionales.
Fue el presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, Héctor Cisneros quien a las 12 del mediodía abrió frente a la Cruz Mayor que se levanta desde 2004 en Darwin la ceremonia que precedió a una misa. Agradeció "gratitud al gobierno argentino y británico por permitir este homenaje y también a los isleños que hicieron de lado las heridas del pasado". Pero también remarcó que el gobierno del Reíno Unido y el de las islas se "oponen a discutir de soberanía", aunque el pueblo argentino acredite "títulos" de las mismas.
Después rápidamente apuntó, cubierto por un largo y visible poncho norteño, que ello no impedía rendir este homenaje a los caídos en la guerra. "Una decisión humana fundamental", que permite "llorar frente a la tumba". Y remató diciendo que a británicos, isleños y argentinos los unía la "honra y el respeto a los que dieron la vida" por la patria.
Desde el terreno, algo empinado, sentados en sillas entre medio de las 230 cruces que hay en Darwin, madres, abuelas, hijos y hermanos de los soldados y militares muertos en Malvinas los oían en silencio, con las narices rojas por el viento helado. Entre ellos Emilia Fernández, mamá del soldado chaqueño Luis Roberto Fernández, muerto a los 18, y ella hoy, la más anciana del grupo con 78 años.
Los 170 familiares de este primer vuelo a Darwin -100 de ellos deudos de los muertos en el Crucero General Belgrano- fueron traslados en tres buses grandes y uno pequeño desde el aeropuerto de Mount Pleasant. Allí llegaron ayer pasadas las 9.30 desde Río Gallegos, adonde retornaron en el mismo día poco después de las 16. La presidenta Cristina Kirchner los había despedido a la mañana, en persona. " Gloria y honor a los caídos en Malvinas", les dijo.
Cuando llegaron a Darwin por un largo camino de tierra todo estaba listo. Una veintena de militares los esperaban en diferentes funciones. Iban vestidos de azul y de gala. Y según informó uno de ellos, se decidió que se no presentaran en uniforme verde para no incomodar a los familiares.
El propio comandante en jefe de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur se hizo presente: el comodoro de aire Gordon Moulds, un escocés que participó en la guerra de Malvinas y que ahora tiene el rango nada menos que de comandante del Imperio Británico.
Había carpas para ellos, médicos, psicólogos que no entraron en acción. Puesto que si bien se vio a varios familiares llorar acostados sobre la tierra, no hubo incidentes ni personas asistidas.
La organización fue casi obsesiva. El gobierno dispuso que tanto el equipo de Clarín, la prensa isleña y la avanzada de familiares viajara en ómnibus oficial. Y durante la misa, a cargo del párroco santiagueño Sebastián Combin, los periodistas entraron al cementerio.
La ceremonia religiosa duró una hora. A la 1, un cuerpo militar tocaba la diana y los familiares comenzaron a dispersarse para un rato después emprender el retorno.
Muchos depositaron flores, rosarios y fotos de sus seres queridos. Todos rindieron sus silenciosos homenajes personales. También las nuevas generaciones.
Fabián Olariaga tenía seis años cuando su papá, Nicolás Roberto Olariaga se hundió con el crucero general Belgrano, pero muy pocas palabras para contar lo que estaba sintiendo ayer en Darwin.
"No sé qué decir. Veo, observo, escucho a las madres entristecidas como si todo hubiese ocurrido ayer. No lloro, no soy de llorar. Pero estoy emocionado" dirá aflojando la tensión con el pasar de los minutos.
Fuente Clarin

jueves, 4 de junio de 2009

Malvinas: nuevo respaldo de la OEA al reclamo argentino


Los 34 cancilleres americanos aprobaron con aplausos una declaración que avala el pedido al Reino Unido para negociar. El canciller Taiana criticó la "negativa británica a restablecer el diálogo"
Crédito: Télam
Los cancilleres de América aprobaron hoy "por aclamación" el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, durante el plenario de la 39 Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, que se realiza en Honduras, informó la Cancillería argentina.Según lo dispuesto por la OEA, la cuestión de las Islas Malvinas "está bajo examen de la Organización de los Estados Americanos hasta su solución definitiva, aunque no se logrará una solución hasta que el Reino Unido acepte reiniciar las negociaciones con Argentina en materia de soberanía", explicó la Cancillería."La negativa británica a restablecer las negociaciones con la Argentina contrasta abiertamente con la reiterada voluntad negociadora del país", afirmó el canciller Jorge Taiana, al hablar ante sus pares americanos.Luego de la intervención de Taiana fue presentado el proyecto de declaración que avala la postura argentina y que fue aprobado minutos más tarde por aclamación -con un aplauso cerrado- por parte de los 34 representantes americanos, detalló un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores."El Reino Unido, indiferente al llamado generalizado de la comunidad internacional, se rehúsa de modo sistemático, persistente e injustificado, a reanudar negociaciones con Argentina en materia de soberanía para poner fin a esta anacrónica disputa", insistió Taiana.En este contexto el canciller advirtió que "la negativa británica contrasta abiertamente con la reiterada voluntad negociadora de mi país, propia de una democracia, y colisiona de lleno con el mandato impartido de modo inequívoco por la comunidad internacional".Taiana aseguró que Argentina "tiene un firme compromiso con la eliminación rápida e incondicional del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones" y subrayó que la cuestión de las Islas Malvinas "no escapa a la necesidad de dar cumplimiento a este mandato"."El acto de fuerza perpetrado por el Reino Unido en 1833, de usurpación de las Islas, fue acompañado de la expulsión de la población originaria y de la prohibición de su retorno, siendo dicha población reemplazada por ocupantes de origen británico", detalló el funcionario.Reanudar las negociacionesPor eso, para el gobierno nacional, "la ilegítima ocupación de las Islas por parte del Reino Unido vulneró la integridad territorial de Argentina" e impide la aplicación del principio de autodeterminación. "Hacerlo comportaría la convalidación de un acto de usurpación que ha violado la integridad territorial de mi país e iría en desmedro de un principio que la ONU consagra como derecho inalienable", detalló Taiana.Se refirió así al párrafo que establece que "todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional, la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas". El Gobierno considera la "Cuestión Malvinas" y el reclamo de soberanía sobre las islas como una política de Estado y privilegia la búsqueda de la reanudación de las negociaciones con en Reino Unido a fin de lograr una solución pacífica a la disputa. Asimismo, la Argentina "rechaza y protesta los actos unilaterales británicos en el área disputada, los cuales ignoran los entendimientos provisorios bajo fórmula de soberanía", aclara la Cancillería.
Fuente: Télam

domingo, 26 de abril de 2009

Como explicarles a los chicos sobre Malvinas


La guerra de Malvinas es uno de los puntos más difíciles y complejos de asimilar y recordar y, mucho más, de lograr explicarles a los hijos e hijas. Por eso, un especialista en pedagogía de la memoria relata cómo los argentinos fueron expulsados de su territorio en 1833 en un símbolo de colonialismo y sintetiza la trama que impulsó a Leopoldo Galtieri a provocar un conflicto bélico. Pero, fundamentalmente, apunta a diferenciar Malvinas de la dictadura, sobre todo, por respeto a los soldados conscriptos. También, se cuenta la emoción de una maratón que se corrió en marzo de este año en las Islas y una historiadora les explica a los chicos/as por qué es feriado el 2 de abril.

Por Federico Lorenz *

1) ¿Las Malvinas estaban en poder de los argentinos hasta la guerra con los ingleses?
Muchos piensan que las Islas Malvinas estaban en manos argentinas hasta que en 1982 llegaron los británicos y nos expulsaron del archipiélago mediante una guerra. Pero, en realidad, una nave de guerra de ese país, en 1833, expulsó a las autoridades argentinas e inició la ocupación ilegal que la Argentina denuncia –todavía– en distintos ámbitos internacionales.

2) ¿Por qué las Malvinas son argentinas aunque las gobierne Gran Bretaña?
Las Malvinas forman parte del territorio argentino y son un fragmento de la provincia de Tierra del Fuego. La situación es un ejemplo de colonialismo, una anacrónica política por la cual estados más poderosos se apropiaron de recursos y territorios de las naciones más débiles o nuevas. En el momento de la usurpación, Gran Bretaña era la principal potencia colonial, y Argentina, en cambio, un país recientemente independizado de España sumido en guerras civiles y débil económicamente.

3) ¿Si la Argentina es grande por qué queremos un pedacito más de tierra y nos importan tanto esas islas?
No se trata de que “si tenemos tanto territorio ¿para qué queremos más?”, sino de una posición ante las situaciones de inequidad entre los países. Esa desigualdad hizo que muchas naciones, mediante el uso de la fuerza, dominaran y explotaran a otras.

4) ¿Por qué la dictadura militar decidió desembarcar en las Malvinas?
Durante muchas generaciones los argentinos aprendieron en la escuela que las Malvinas son argentinas. Los dictadores militares argentinos que decidieron la recuperación, también, aprendieron eso y, cuando buscaron un modo de ganar apoyo popular, decidieron desembarcar en Malvinas, aun a costa de un enfrentamiento con una potencia como Gran Bretaña.

5) ¿Cómo se planificó la guerra con Gran Bretaña?
Los dictadores en el poder, Leopoldo Galtieri y Jorge Anaya, sobre todo, pensaban que mediante un hecho de fuerza obligarían a Gran Bretaña a negociar y nunca previeron la eventualidad de una guerra. El conflicto fue una gigantesca improvisación que se tradujo en que los soldados argentinos enfrentaron a un enemigo abrumadoramente superior, pero también con dificultades de abrigo y alimentación que se agregaron al clima inhóspito y hostil de Malvinas.

6) ¿Por qué si la dictadura era mala la gente salió a la calle a apoyar la acción en Malvinas?
La misma dictadura que masacró a su propio pueblo encabezó un hecho histórico que millares de argentinos consideraron basado en un justo reclamo y que apoyaron, tal vez, con ligereza pero con honestidad, en un país que tenía la participación y las calles negadas desde hacía varios años. Si bien Malvinas se produjo durante la dictadura, no son sinónimos y ésta es la principal tarea que hay que conocer desde chicos.

7) ¿Todos los militares que peleaban en la guerra eran iguales? ¿Qué diferencia hay entre los dictadores y los soldados?
Las Malvinas y la dictadura son dos cosas distintas y esto es muy importante que se comprenda, sobre todo por un elemental acto de justicia hacia los soldados conscriptos, los que no decidieron la guerra pero tuvieron que pelear contra los británicos y a los que llamamos los “chicos de la guerra”. Por eso, es fundamental distinguir entre los autores y conductores de esa decisión irresponsable y los soldados conscriptos, que fueron la mayoría de los que combatieron y que marcharon a Malvinas más o menos convencidos de hacerlo, sobre todo porque les enseñaron que era su deber. Ellos salieron desde distintos lugares de la Argentina: algunas grandes ciudades aunque, principalmente, desde localidades pequeñas y remotas del interior profundo y, en muchos casos, se sintieron parte del país por primera vez durante los días que duró la guerra.

8) ¿Por qué el 2 de abril no hay escuela?
El 2 de abril es feriado, precisamente, para recordar el sacrificio de esos jóvenes. Es el día de los veteranos y caídos en la guerra de Malvinas. Y, por extensión, debería ser una oportunidad para pensar en las familias, que también padecieron la guerra y la posguerra, porque un enfrentamiento armado marca para siempre a las personas. Es una fecha para pensar qué lugar le da la educación a Malvinas y la forma en la que tratamos a los jóvenes antes, durante y después de protagonizar procesos históricos extremos.

9) ¿Qué pasa ahora con las Malvinas?
La primera disposición transitoria de la Constitución nacional establece el derecho argentino sobre las islas y la voluntad de recuperarlas para la soberanía nacional, con respeto por el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional. Este objetivo de la Constitución implica políticas pacíficas de larguísimo plazo.

10) ¿Qué pasó con los isleños después de la guerra?
Una consecuencia de la guerra de 1982 fue que el interés británico por las islas creció y el gobierno de ese país destinó importantes recursos para atender a las necesidades de una población postergada y considerada de segunda hasta entonces, al punto de que los isleños pasaron a ser ciudadanos británicos recién en el año 1983.

* Historiador, coordinador del Area Educación y Memoria, del Ministerio de Educación de la Nación y autor del libro Fantasmas de Malvinas.

jueves, 9 de abril de 2009

Una historia de la guerra con Gran Bretaña




Después de 27 años tiene las fotos de su hijo, héroe de MalvinasUn ex combatiente de Villa María viajó a las islas y un kelper le entregó fotos que habían sido sacadas por otro soldado antes de morir. Ese soldado había sido su amigo, y ahora los recuerdos están en Hernando.
Miguel DuránDe nuestra Redacciónmailto:Redacciónmduran@lavozdelinterior.com.ar
"Murió el teniente (Roberto Estévez), murió el cabo Castro y el cabo Godoy. Me hice cargo de la Sección, necesito órdenes, qué debo hacer”, reclamó por radio durante el fragor del combate. Quien había asumido el mando era el soldado Fabricio Edgar Carrascull, de Hernando, provincia de Córdoba. Tenía sólo 18 años. Amaba la música y era un tipo muy alegre. El 28 de mayo de 1982, la metralla enemiga terminó con su corta existencia. En uno de los bolsillos del pantalón de combate tenía una pequeña máquina fotográfica. En el otro, dos rollos completos. Su cuerpo y el de otros compañeros, entre ellos el de su amigo Horacio Giraudo (también de Hernando) quedaron a la intemperie durante ocho días. Cuando el subteniente Gómez Centurión empezó a cavar la enorme zanja para sepultar a los muertos, la cámara y los rollos no estaban. Uno de los militares ingleses se los había llevado. Vaya a saber si como botín de guerra, o de recuerdo.
Transcurrieron 27 años. Ayer, esas fotos (en realidad fotocopias color) estaban sobre una mesa entreveradas con otros recuerdos y documentación reunida por una madre que quiso saber cómo había muerto su único hijo varón. Se llama Isabel Esther López, pero en el pueblo todos la conocen como “Ucha” Carrascull. La casa de calle 9 de Julio 125 tiene una calidez especial. Será quizá porque “Ucha” tuvo que dejar de lado odios y rencores porque debía tener “la mente fría” para su empecinada investigación que la llevó a conocer el lugar exacto donde Fabricio cayó muerto. Estuvo dos veces en Malvinas y cuando llegó la primera vez no hicieron falta guías ni mapas. A través de fotografías y explicaciones precisas de un sobreviviente llegó a la trinchera y después al cementerio. Durante casi dos horas, “Ucha” habla y cuenta la historia de Fabricio, mientras muestra la foto del muchacho rubio. “Esta es en su baile de egresados. Fue el 30 de noviembre de 1981. El 29 de diciembre cumplió los 18 y el 2 de febrero lo incorporaron al Regimiento 25 de Sarmiento, en Chubut. Tuvieron 20 días de instrucción, nada más, y los mandaron a la guerra”, dice, mientras enciende un Benson. Aspira el humo y muestra la foto en la que Fabricio está comulgando en el acto de jura de la Bandera. “Es la primera vez, después del general Manuel Belgrano que hubo una jura en un campo de batalla”, destaca con orgullo. “Ucha” recién se enteró de la terrible pérdida 42 días después. “Mire, esto es lo que recibí (enseña un papel que en sólo cinco líneas informa que Fabricio murió y fue sepultado en Malvinas) y ni siquiera vino un militar a entregármelo, mandaron a un civil, fue mi cuñado el que me lo trajo. Se lo dieron en la Fábrica Militar donde trabajaba.
Después lo vi al general (Luciano Benjamín) Menéndez y cuando le pregunté por qué no me lo había comunicado personal militar, me respondió: ‘No se lo trajeron porque no tuvieron coraje’”.
Las fotos.
La ultima vez que la madre vio a su hijo fue el 2 de febrero de 1982, día de su incorporación; Joaquín Nelson Carrascull, el padre, pudo verlo un mes más tarde. “Un cuñado mío tiene la concesionaria Ford y había vendido tres camionetas a gente de Chubut. Le dijo que manejara una y aprovechara para verlo a Fabricio. Se llevó una camarita para sacar algunas fotos. Trajo varias pero la máquina con varios rollos se la dejó al chico. Ni se imaginaba que iba a haber una guerra”, explica la mujer mientras levanta con sus manos un grueso libro de tapas rojas. La obra 20 años 20 héroes fue editada por el Ejército al cumplirse dos décadas del desembarco en Malvinas. Muchas de sus páginas están dedicadas a Fabricio Edgar Carrascull, uno de esos 20 héroes. Al lado, una caja de vidrio protege una encomienda. Era la segunda que Luis González envió al soldado de Hernando. Meses después de que concluyera la guerra, el paquete con revistas, cigarrillos, galletitas, crema para manos, lapiceras y papel volvió a manos de González, quien se lo entregó a la madre. La mujer tuvo detalles de la muerte de su hijo a través de Eric Langer, inseparable amigo de Fabricio y de Horacio Giraudo, el otro joven de Hernando que quedó sepultado en las islas.


“La historia es increíble, Eric viajó en marzo a Malvinas junto con otros veteranos y sus familias. Allá querían alquilar un jeep y no podían conseguirlo porque hubo argentinos que habían volcado esos vehículos porque no estaban acostumbrados a manejar con el volante a la derecha. Preguntando, preguntando, encontraron a Robert, un muchacho chileno que trabajaba en una agencia de alquiler de autos. A través de una traductora, se comunicaron con el kelper, que finalmente les alquiló un jeep. Eric llevaba un pasamontañas como el que tenía puesto en la guerra y el kelper lo miraba raro”, relata “Ucha”, que hace una pausa para apagar el pucho y ofrecer gaseosas frías y café a los periodistas.
Uno de los acompañantes de Eric advirtió que el kelper se ponía muy nervioso. El inglés rompió en llanto y Eric quedó paralizado cuando de un cajón sacó una fotocopia color suya vestido de combate y con el pasamontañas puesto. Esa foto se la había sacado Fabricio. El hombre sacó otras fotos y cuando le pidieron explicaciones sobre cómo las había obtenido, a través de la traductora, contó que al cumplirse los 25 años de la guerra muchos militares ingleses fueron a Malvinas a recordar ese aniversario. Un ex militar británico que en aquella oportunidad fue a alquilar un jeep le dejó las fotocopias color al kelper y le dijo: “Cuando venga algún argentino dáselas”. Por vaya a saber qué designio, ese argentino fue Eric, el gran amigo de Fabricio.

jueves, 19 de marzo de 2009

Comunicados a la población civil durante el conflico


El Ejército Argentino de ocupación2 de abril de 1982


Comunicado N º 1 Operación Comando Malvinas TeatroEl Comandante de la Operación de las Islas Malvinas, el Teatro, el ejercicio de sus funciones como ordenado por el Gobierno argentino, ahora se materializa la continuidad histórica de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.En este momento muy importante para todos nosotros, es para mí un placer saludar al pueblo de las Islas Malvinas y exhortarles a colaborar con las nuevas autoridades de cumplir con todas las instrucciones que se dará a través de comunicados orales y escritos, en Para facilitar la vida normal de toda la población .

Islas Malvinas 02 Abril 1982

Osvaldo Jorge Garcia

General de División

Comandante del Teatro de Operaciones MALVINAS


Comunicado N º 2Autoridades de socorro
En la actualidad, la colonia y las autoridades militares del Gobierno del Reino Unido son efectivamente relevados de sus cargos, y serán devueltos a su país hoy, con sus familias y sus efectos personales. Además, se dieron a conocer que el General de División Osvaldo Jorge Garcia, en nombre del Gobierno argentino, es tomar el poder del Gobierno de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Islas Malvinas 02 Abril 1982
Osvaldo Jorge Garcia General de División

Comandante del Teatro de Operaciones MALVINAS


Comunicado N º 3 Instrucciones para la Población
Como consecuencia de todas las medidas adoptadas, y con el fin de garantizar la seguridad de la población, todas las personas a permanecer en sus hogares hasta nuevo aviso. Las nuevas instrucciones se publicarán. La población debe tener en cuenta que, con el fin de garantizar el cumplimiento de estas instrucciones, las tropas militares de detención a todas las personas se encuentran fuera de sus hogares.Para evitar inconvenientes y desgracias personales, la gente a cumplir las siguientes: --1. En caso de surgir algún problema serio y las personas que deseen dar a conocer a las autoridades militares, un Trozo de tela blanca que se coloca fuera de la puerta. Patrullas militares visitará la casa para que se les informe y proporcione una solución.2. Todas las escuelas, tiendas, tiendas, bancos, bares y clubes deben permanecer cerradas hasta nuevo aviso.3. Todas las infracciones serán tratadas de acuerdo a lo indicado en el Comunicado (Edicto) N º 1.4. Todas las nuevas instrucciones se liberará a través de la emisora local de que se mantengan en funcionamiento permanente.

Islas Malvinas 02 Abril 1982

Osvaldo Jorge Garcia

General de División Comandante del Teatro de Operaciones MALVINAS


Comunicado N º 4Garantías
El Gobernador de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, el General de División Osvaldo Jorge Garcia, que notifica a la población --Fielmente la defensa de los principios enunciados en la Constitución Nacional y de conformidad con las costumbres y tradiciones del pueblo argentino, que garantiza:1. La continuidad de la forma de vida de la población de las Islas.2. La libertad de culto.3. El respeto a la propiedad privada.4. Libertad de la mano de obra.5. La libertad de entrar, salir, o permanecer en las Islas.6. Mejora de la población del nivel de vida.7. Situación del suministro normal.8. Salud asistencia.9. Normal funcionamiento de los servicios públicos esenciales.Además, se exhortó a la población para continuar normalmente con sus actividades, como parte del momento en que esto se dijo, con el apoyo del Gobierno argentino, en un ambiente de paz, el orden y la armonía.

Islas Malvinas 02 Abril 1982

Osvaldo Jorge Garcia

General de División

Comandante del Teatro de Operaciones MALVINAS

miércoles, 12 de noviembre de 2008

“Lo que se dijo antes, durante y después de la Guerra de Malvinas”

Hacia febrero de 1.982, con el régimen dictatorial desgastado, los titulares del diario Clarín
anunciaban: “Galtieri dialogó con los jugadores de la selección”, se entrevistaba a Galtieri con preguntas sobre el Mundial a jugarse en España, pero dicho certamen deportivo no serviría para acallar al pueblo como en 1.978, ya que múltiples protestas de trabajadores y reclamos por los desaparecidos iban en aumento desde febrero de 1.982.
El 2 de marzo de 1.982 el diario La Nación anunció:
“Nueva política para las Islas Malvinas. El gobierno endureció su actitud al reservarse el derecho de tomar otras medidas sino dieran resultado las reuniones mensuales propuestas para acelerar verdaderamente al máximo la
negociación”
“Se contemplaran los intereses isleños”.
Así se comenzó a vislumbrar la posición de la Argentina ante el problema de la soberanía de las Islas Malvinas, ya se anunciaban otro tipo de medidas a tomar, pero el pueblo argentino todavía no se imaginaba que se avecinaba la « guerra ». Mientras se endurece la relación con Gran Bretaña,
Argentina fortaleció su relación con los Estados Unidos, ante esto el diario La Nación publicó en su primera plana, el 09 de marzo de 1.982:
“Las relaciones con los Estados Unidos. Destaco Enders su fortalecimiento reciente y dijo que hubo coincidencia en casi todos los temas tratados”.
A su vez también tituló:
“El problema de los desaparecidos. Es posible que el gobierno decida dar a conocer los casos que han podido esclarecerse ...”
En estos titulares se pueden evidenciar los contrastes que se daban en la Argentina. Al mismo tiempo la sociedad continua con la protesta, el diario Clarín el 17 de marzo de 1.982 anunciaba:
“Adelantaran la sanción del Estatuto de los Partidos. Posteriormente darán información sobre los desaparecidos”
“Nuevo reclamo de los estatales. Empleados estatales arrojan volantes reclamando aumentos salariales...” , y el 19 de marzo publicaba:
“Reclamo en Plaza de Mayo. Más de dos mil personas reclamaron ayer en Plaza de Mayo por los desaparecidos y el respeto a los derechos humanos. La policía mantuvo un fuerte operativo de seguridad y disuasión e impidió que la columna de manifestantes se acercara a la Casa Rosada. No hubo detenidos“
El día 23 de marzo se entrevió la posible recuperación de las Islas Malvinas, con la descripción de una acción militar previa, así anunciada en su primera plana por el diario Clarín:
“Simbólica ocupación de las Georgias del Sur. Un grupo de argentinos izó una bandera patria y canto el Himno Nacional, tras lo cual se retiró. Malvinenses atacaron las oficinas de LADE en el archipiélago”.
Se iniciaba así el conflicto bélico, el diario Clarín el día 27 de marzo escribió:
“Georgias: la crisis en un punto grave. Los buques Bahía Paraíso, de nuestra armada, y Endurence, de Gran Bretaña, se hallan en aguas próximas a esas islas. Medios militares y diplomáticos siguen con creciente preocupación los acontecimientos”
La tensión iba en aumento, no sólo por las Islas, sino también por la desocupación y el reclamo por la suba de salarios, el día 30 de marzo el diario Crónica colocaba en primera plana:
“Malvinas: tensa espera por la impuntualidad inglesa, no respondieron. Usurpador reclama envió de Fuerzas Navales Británicas para que refuercen al Endurence”
“CGT ratificó el acto; gobierno lo prohíbe.A las 17 hs, concentración obrera en Plaza de Mayo; Memorial a Galtieri. Comunicado oficial advierte sobre la vigencia del Estado de Sitio”.

El día 31 de marzo el diario La Nación tituló:« Violentos incidentes en la zona céntrica. Lasevera represión policial impidió que la CGT realizara una concentración en la Plaza de Mayo. Numerosos heridos y cerca de dos mil detenidos”.
“Georgias del Sur. Podría plantearse el tema en la ONU. Frigoli confía en obtener una solución diplomática“
La CGT fue duramente reprimida por los grupos militares que desalojaron a los trabajadores de la Plaza de Mayo, en medio de un clima de tensión social en aumento, el pueblo argentino recibió noticias desde los distintos medios que anuncian el 2 de abril de 1.982, en el diario Crónica
“Argentinazo: ¡Las Malvinas Recuperadas!”
Diario La Razón:
“Hoy es un día glorioso para la patria. Tras un cautiverio de un siglo y medio una Hermana se incorpora al Territorio Nacional. En las Malvinas hay un gobierno Argentino. En un operativo combinado Fuerzas de Mar, Aire y Tierra Recuperaron las Islas del Archipiélago”.
Diario La Nación:
“Desembarco argentino en el archipiélago de las Malvinas”
Diario Clarín:
“Tropas argentinas desembarcaron en las Malvinas. Galtieri dirigirá hoy un mensaje al país. Preocupa a Estados Unidos el conflicto”.
El pueblo argentino parecía olvidar la represión del 30 de marzo y para muchos se vivía un clima de segunda independencia. El 3 de abril ante el discurso de Galtieri un sector importante de la sociedad se estremeció, festejó, vivió, como en 1.978, en una Plaza de Mayo colmada con un sentimiento patriótico que afloraba enfervorizado, en contraste con la oposición y la protesta de los días previos. El diario Clarín el 3 de abril escribió:
“Euforia popular por la recuperación de Malvinas”
“Londres rompió relaciones con Argentina”
“Reagan: yo creía que no lo iban a hacer”.
El mismo día el diario La Nación titulaba:
“Alborozo ciudadano por la reconquista de las Malvinas“
La guerra había comenzado y la euforia se vivía en todos los rincones de la Nación Argentina, para muchos la patria estaba de pie, y el sentimiento nacional era alentado desde los medios masivos a modo de noticia, publicidad. Los desaparecidos y la violación a los derechos humanos habían pasado a
segundo plano, sólo importaba encumbrar la “gesta por las Malvinas”, el diario Clarín el 4 de abril publicaba:
“Lucha y recuperación de las islas Georgias”.
“Argentina rechazó una resolución del Consejo de Seguridad. Este organismo exigió la retirada de las tropas que están en las Malvinas”.
“Inglaterra envía una fuerza aeronaval “.
“Suspenden operaciones con divisas y el pago de deudas a Londres”.
La guerra estaba en marcha y Gran Bretaña no esperaría para actuar. El 9 de abril en la primera plana del diario Clarín se rescataban las palabras del presidente:
“Si nos atacan daremos batalla, dijo Galtieri”, y dos días después:
“No hubo solución pero sigue el diálogo. Masiva adhesión al acto por las Islas”
Los intentos ingleses de persuadir a la Argentina a deponer su actitud y retirarse de las Islas Malvinas, se agotaban, el 18 de abril el diario La Razón decía:
“Entrevistas decisivas. Haig se lleva de Buenos Aires la inequívoca convicción de que la
Argentina no negociara jamás su soberanía”, mientras que el Diario Clarín anunciaba: “Se agotan todas las instancias”.
El conflicto ya se había iniciado e Inglaterra daría batalla. El diario Clarín el 24 de abril anunciaba:
“Parte de la flota inglesa se dirige hacia las Georgias “
Ya no había marcha atrás en las acciones bélicas el 28 de abril Clarín decía:
“Inminente ataque a las Malvinas”.
El 29 de abril la Revista Gente afirmaba: “Estamos en Guerra”, y en Crónica se leía:
“Ingleses anuncian cerco y bombardeo a Islas Malvinas “.
Ante la publicidad de: “Estamos ganando”, presentada tanto en medios gráficos como televisivos se difunde el 4 de mayo el hecho sucedido el día primero, la Nación titulaba:
“Fuera de la zona de bloque fue hundido el Crucero General Belgrano”, y Clarín anunciaba:
“Rescatan náufragos del crucero hundido. Argentina denunció que atacaron fuera de la zona de guerra”.
Pese a este ataque y con el objetivo de contrarrestar los efectos que el mismo podía llegar a causar en la sociedad, se anunciaba en el diario Crónica el 5 de mayo:
“¡Fue mortífero el contraataque de Argentina!. Mientras se rescataban casi 800
sobrevivientes del Belgrano, se repelió ataque a Malvinas y cayeron 2 aviones inglese, también fue hundido el moderno destructor Sheffield, el Hermes habría sufrido nuevas y más graves averías la Thatcher está consternada, angustia en Londres”.

La sociedad argentina recibía las noticias por los medios de comunicación sumamente manejados por el régimen dictatorial. El 22 de mayo el diario La Nación fijaba con claridad su posición parcial:
“Fuertes pérdidas del enemigo en los combates librados ayer”.
El 28 de mayo anunciaba:
“Ayer: cientos de ingleses muertos”.
La derrota argentina no tenía retorno, la sociedad comenzaba a despertar a una verdad inevitable: la guerra iniciada el 2 de abril estaba cerca del fin y los resultados no serían los anhelados por el sentir patriótico que las fuerzas armadas habían interpelado. El 15 de junio de 1982 se
anunciaban las siguientes noticias:
Diario Clarín: “Alto el fuego en Puerto Argentino: madrugada, dramáticas negociaciones.
¡Tregua!. Cesaron los combates en las Malvinas. Se firmó un acta para retirar las tropas argentinas”.
Por su parte en La Nación: «Se ha producido un alto al fuego y deben acordarse sus condiciones».
Un día después el 16 de abril la aventura de Galtieri alcanzó su fin, tras una manifestación civil de una sociedad nuevamente defraudada, el Crónica anunciaba: “Graves disturbios: heridos y detenidos”; y culmina con el anuncio de Clarín el 23 de Junio: “Cayó Galtieri. El general Nicolaides asume hoy como comandante en jefe del Ejército. El ministro Saint Jean sería presidente interino”. La Fuerza Aérea reclamó profundos cambios.
La Armada, por su parte, le ratificó la confianza al comandante Anaya. El 30 de junio anunciaba: “El ejército asumió la conducción del proceso. Será presidente el General Reynaldo Bignone. Armada y Fuerza Aérea se desvincularon del gobierno”.
El régimen dictatorial veía el inevitable arribo de su fin, con el anuncio de Clarín el 25 de junio: ”Jueves, cesa la veda política”.
Es indiscutible el papel que jugaron los medios de comunicación en la manipulación de la información, que sin duda influyó en las percepciones y sentimientos manifestados por la población durante el período en que se extendió el conflicto.
Mas allá de la condición dictatorial del régimen que intentó la recuperación de las Islas, Malvinas era vista por los argentinos como “la causa Nacional contra la usurpación del imperialismo británico”, pocos argentinos se atrevieron a manifestarse en contra de esta gesta reivindicatoria, porque implicaba una acción largamente anhelada y los militares tuvieron en cuenta esta condición histórico cultural
y no dudaban en que lograrían el acuerdo y la adhesión de muchos sectores de la sociedad.
Para muchos el sentimiento nacionalista jugó una mala pasada al pueblo argentino, anestesiándolo por 74 días, y sumiéndolo en una “loca aventura” Según Novaro (2006, p. 134), la cual desde su inicio se apreciaba como imposible.

TÍTULO DEL TRABAJO:

LA GUERRA DE MALVINAS: PRIMERAS PLANAS DE LA PRENSA ESCRITA,
Y LOS TESTIMONIOS EN PRIMERA PLANA

AUTORES DEL TRABAJO MONOGRÁFICO
LEIVA, FÁTIMA BEATRIZ
MORET, MARCELO GASTÓN
CARRERA: PROFESORADO DE TERCER CICLO DE LA EGB Y DE LA EDUCACION
POLIMODAL EN HISTORIA, CON TRAYECTOS EN CIENCIAS SOCIALES
PROFESOR TUTOR
APELLIDO Y NOMBRES: CORDOBA, FERNANDO ESTEBAN

Pelicula "Locos de la Bandera "