En este blog encontraras todo lo relacionado con la Guerra de Malvinas y sus participantes, actividades del Centro de Veteranos de Guerra y Familiares de Caidos,de la localidad de Hernando.(Cba), en homenaje a quienes dieron la vida por Malvinas, en especial a Fabricio Carrascull y Horacio Giraudo.
"Two sides of hell", de Vincent Bramley Jul-27-10 - Reseña de Rosendo Fraga
TWO SIDES OF HELL Vincent BRAMLEY Johan Blake, London, 2009 (1era edición: 1993)*
El autor combatió en la guerra de Malvinas como integrante del batallón de paracaidistas británico que integró la task force. Esta unidad estuvo en el combate de Monte Longdon, en el cual venció tras duras acciones al Regimiento 7 de Infantería argentino que defendía la posición.
La dureza del combate la evidencian las bajas: los británicos tuvieron 23 muertos y 47 heridos y los argentinos 36 bajas mortales y por lo menos 80 heridos. Se trata de un porcentaje de bajas muy alto para los efectivos comprometidos en esta acción.
Bramley fue uno de los tantos ex combatientes británicos que quedaron emocionalmente impactados por lo que vivieron. En 1991 publica su primer libro sobre el conflicto Excursión al Infierno, en el cual da una visión del combatiente raso de infantería sobre las vivencias del conflicto.
Su visión no concordó con la que oficialmente planteaba el Ministerio de Defensa británico, porque mostraba una serie de falencias a nivel humano y además reclamaba con amargura por la desatención de los ex combatientes. Por esta razón fue denunciado a la justicia e investigado por la policía.
En la introducción a este segundo libro, sostiene que quienes por lo general escriben la historia militar son los historiadores profesionales, los líderes políticos, los corresponsales de guerra que se apresuran a publicar sus impresiones y vivencias, y los generales victoriosos en sus memorias. Pero, con razón, dice que difícilmente los soldados rasos, sobre quienes recae el peso del combate, cuentan sus vivencias públicamente, que es lo que hace él.
En este segundo libro, Bramley acomete la tarea de dar en conjunto la visión de los combatientes de ambos bandos, los que estuvieron frente a frente.
Para ello decidió realizar una serie de entrevistas con soldados rasos que combatieron en ambos bandos en el mencionado combate de Monte Longdon.
Primero entrevista a media docena de camaradas, algo que no le resulta demasiado difícil. Pero luego acomete la tarea de hacer lo mismo con ex combatientes del Regimiento 7 de Infantería, cuyos cuarteles estaban y están en la localidad de Arana, próxima a La Plata.
Para ello, en junio de 1993, viaja a Buenos Aires acompañado de otros dos ex combatientes del Tercer Batallón del Regimiento de Paracaidistas y un joven argentino que entonces vivía en el Reino Unido y que le servirá de traductor y estrecho colaborador en la tarea emprendida, Diego Kovadloff.
Los ex conscriptos argentinos que entrevista viven todos en el Gran Buenos Aires, en zonas de bajos ingresos, en Lanús y Banfield.
La recepción de los otrora enemigos es franca y cordial, cuando él esperaba resistencias e incluso resentimiento.
Reunir los testimonios le lleva varias semanas, trabajando muchas horas por día y con traducción mediante. A medida que avanza en la tarea, va encontrando más coincidencias en las vivencias humanas de los combatientes de ambos bandos.
Sobre el final de la investigación, realiza una visita a los cuarteles del Regimiento 7 de Infantería contra el cual combatió. Allí es recibido por el Segundo Jefe de la unidad y varios oficiales. Incluso se encuentra con un suboficial que con el grado de Sargento ha tenido una actuación valiente y destacada en el combate de Monte Longdon, quien continúa prestando servicios en la unidad.
Bramley se sorprende con la cordialidad con la cual lo reciben los oficiales argentinos, que le muestran la sala histórica de la unidad, que comienza con las primeras acciones en la guerra de la Independencia en 1813 y culmina con la actuación en la guerra de Malvinas, en la cual tiene un lugar destacado el único oficial muerto en el mencionado combate en ambos bandos, el Teniente Juan Domingo Baldini.
Desde la perspectiva argentina, el libro sirve para constatar que la actuación de las unidades de infantería argentina, integradas por conscriptos, fue mucho más eficaz que la imagen que en general existe sobre ello, ya que tuvieron que enfrentar a soldados profesionales con niveles de instrucción y organización de la OTAN.
Desde la perspectiva británica, confirma que el combate terrestre fue para los soldados británicos bastante más duro de lo que en general se cree.
En ambos casos, los testimonios reflejan la tristeza de los ex combatientes respecto al no reconocimiento y falta de apoyo tanto de las autoridades militares como de la sociedad civil hacia los ex combatientes, hayan sido ellos vencedores o vencidos.
En el caso británico, el tema tiene rigurosa actualidad, dado el esfuerzo que en esta década ha realizado el Ejército británico en Irak y Afganistán desde 2001 hasta la fecha. Al iniciarse las operaciones en el primer país, los efectivos del Ejército comprometidos llegaron a los 26.000 y actualmente hay 9.500 en Afganistán y todavía hay un millar en Irak.
Pero en nueve años, considerando las rotaciones por lo general semestrales, han pasado varias decenas de miles de hombres.
El peso de estas operaciones ha caído sobre uno de cada cuatro de los integrantes del Ejercito británico, que son las unidades de infantería como el batallón de paracaidistas que combatió en Malvinas.
En la exposición que se realiza actualmente en el Museo del Ejercito Británico que está en Chelsea, Londres, acerca de las guerras contemporáneas, y en las cuales está incluida la de Malvinas, se presenta un dato muy duro: el 9% de la población carcelaria británica son veteranos de guerra y 1.100 de los homeless que diariamente duermen en la calle en la capital británica también lo son.
Las causas son los traumas de la guerra, la afición por el alcohol y las drogas y, en general, la incapacidad para insertarse en la vida civil dadas las duras experiencias vividas.
Este fenómeno también lo han sufrido los veteranos argentinos y el libro de Bramley, además de su interés histórico, sirve para no olvidarlo.
* Existe edición en español: VIAJE AL INFIERNO, Planeta, 1993, 254pp.
El dia 28 de Mayo se celebró un acto con motivo de la batalla de puerto Darwin, donde los Clubes Argentinos de Servicio, entidad patriótica y de bién público fundada en 1982 como consecuencia de la guerra de Malvinas, colocaron una placa homenaje a los Héroes de Malvinas en el monumento que se encuentra frente al Comando del Tercer Cuerpo de Ejército.
En el citado acto estuvieron presentes los Veteranos de Guerra, la Sra. Isalbel Lopez Vda. de CARRASCULL madre del soldado Fabricio E. Carrascull caído en combate, el Comandante del III Cpo. General Pedro Artuso, la presidente de los C.A.S Dra. Nilda Possi, escuelas, público en General etc.
Y EN LA LOCALIDAD DE HERNANDO Como todos los años se llevo a cabo el Reconocimiento a los Soldados Caidos en Malvinas de nuestra localidad.
Cuatro de cada diez combatientes argentinos en Malvinas intentaron suicidarse El informe explora los padecimientos de los veteranos y propone terapias psicológicas, sociales y médicas para que puedan superar sus problemas, derivados de la guerra.
El 39,1% de los ex combatientes argentinos de la Guerra de Malvinas intentó suicidarse y el 78,2% padece patologías del sueño, según un estudio divulgado este lunes, cuando se cumplen 25 años de la contienda. Además, el 65,2% de los veteranos de guerra consultados pensó alguna vez que sería mejor "estar muerto" y el 69,5% recuerda "con mucha intensidad" los hechos que vivió en las Islas Malvinas, de acuerdo con el trabajo elaborado por especialistas del PAMI, el instituto estatal de servicios sociales para jubilados y pensionistas, publicado por Página/12.
El informe, realizado sobre un universo de 200 ex combatientes, explora los padecimientos de los veteranos y propone terapias psicológicas, sociales y médicas para que puedan superar sus problemas, derivados de la guerra disputada en 1982 entre Argentina y el Reino Unido, que concluyó con la rendición del país suramericano.
En tanto, el 47,8% de los encuestados reconoció que cada vez que bebe ingiere más de un litro, aunque los autores del trabajo advirtieron que "el porcentaje es mayor cuando se analizan los datos obtenidos de la observación directa".
"Muchos de ellos, al volver y no lograr una reinserción social adecuada, sin ayuda terapéutica, sin contención, encontraron en el alcohol aquello que los hacía olvidar y ayudaba a mitigar su angustia existencial", explican los especialistas a cargo de la investigación.
El 65,2% de los consultados dijo haber recurrido a un psicólogo o psiquiatra alguna vez, mientras que el 86,9% se siente por lo general más irritable que el resto de las personas de su entorno.
Respecto de los síntomas que presentan los ex combatientes, el trabajo enumera la "angustia, el temor, culpa por estar vivos, bronca, patologías del sueño, ataques de pánico, sensación de ahogo, llanto inmotivado y nerviosismo". La investigación también analizó las conductas de las personas más cercanas de los veteranos y concluyó que el 53,3% de las esposas consultadas tiene temor a las reacciones violentas de su marido. En este sentido, dos de cada cinco hijos de ex combatientes presentan dificultades de conducta y problemas de aprendizaje, según los resultados del informe.
Diversos actos y actividades homenajearán hoy a los veteranos y caídos durante la guerra, cuando se conmemora el 25 aniversario del inicio de la contienda, que duró 74 días y dejó como saldo la muerte de más de 600 soldados argentinos.
Los ex combatientes del país suramericano que se han quitado la vida después del enfrentamiento suman más de 350, según las asociaciones de veteranos.
Este es el entierrro por parte de los Ingleses, realmente son unos caballeros, por el respeto y el honor que le brindarton a un enemigo caido y a los familiares. Honor y Gloria a un soldado de la PATRIA, Teniente Casco: GRACIAS POR SEGUIR CUSTODIANDO LOS CIELOS DE NUESTRA PATRIA !! GRACIAS POR DARLE A ESTA NACION LA OFRENDA MAS GRANDE, LA OFRENDA DE LA VIDA... Quizas algun día nuestros gobernantes puedan dar est tipo de ejemplos.
Los veteranos no fueron invitados a los actos oficiales de la provincia ni de la Nación
(El Diario de Córdoba):- “Aunque no lo creas, el cuadro de representación de la guerra de Malvinas lo hace un grupo de españoles en el acto nacional del Bicentenario. A nosotros, ni nos invitaron”, dijeron Sergio Calderón, Carlos Goya y Mario Ponce, veteranos de la guerra de las islas.
Entienden que es inconcebible invisibilizar a los ex combatientes, que saben de poner el cuerpo por el país que celebra sus 200 años de historia.
Una de las formas de “olvido” tiene que ver con la pensión de los veteranos. “En noviembre de 2008, el jefe de la ANSES que era en esa época Amado Boudou (actual ministro de Economía), firmó un acta compromiso en la que reconoce la deuda con nosotros. Esa deuda es porque nos dieron una pensión de veteranos en el año ‘92, pero somos ex combatientes desde el ‘84 y nos adeudan ese período”, relataron. Esa acreencia debía ser regularizada entre el 2 de abril y el 14 de junio del año pasado. Como eso no ocurrió, 1.500 ex combatientes agotaron todas las instancias administrativas “y ahora nos dejaron abierta la puerta para iniciar acciones legales”, indicaron.
“Según sea el ministro, nos escucha o no. Pero está claro que no hay una política de Estado, porque el gobernador ni siquiera nos recibe y todo lo que tenemos es por lo que luchamos. Y una muestra de esa falta de políticas, es que no nos invitaron a ningún acto por el Bicentenario”, lamentaron.
* Quién es: durante la Guerra de las Malvinas fue jefe de comunicaciones del submarino San Luis. Hoy es contralmirante y director ejecutivo de la Dirección General del Material Naval. Tiene tres hijos: Alejandro, María Leonor y María Inés.
A continuacion la Impresionante historia de un submarino argentino en Malvinas.
Narra la historia, los combates y ataques del Submarino "San Luis" y su tripulación durante la Guerra de Malvinas. Desesperante... que feo que debe ser un submarino dios...
* Qué le pasó: el San Luis intentó pelear con torpedos que no funcionaban, y fue perseguido y atacado por la Royal Navy. El San Luis era comandado por un ídolo de Maegli, el capitán Fernando Azcueta.
A las siete y media de la mañana, Alejandro Maegli estaba a punto de entregar la guardia y meterse en la cama cuando de pronto el sonarista del submarino le dijo una frase que lo dejó helado: "Señor, tengo un rumor hidrofónico".
El teniente de fragata pegó un respingo queriendo creer que el operador se había equivocado.
A veces las ballenas o el krill producen "rumores biológicos" y pueden confundir al más experimentado de los técnicos del sonar. Pero el ruido venía del Noreste y sus características se iban confirmando con el correr de los minutos. Maegli era jefe de comunicaciones y tenía la obligación de despertar al comandante. Lo hizo: "Despiértelos a todos, uno por uno, y colóquelos en sus puestos de combate", le ordenó el capitán.
A Maegli se le puso la piel de gallina. En ese momento sólo podía sospechar lo que iba a ocurrir. Pero no podía saber con certeza que comenzaría la primera batalla submarina del Atlántico Sur, que venían hacia ellos helicópteros ingleses a ras del mar, seguidos de cerca por los buques de la Royal Navy, y que los esperaban veintitrés horas de miedo, suspenso, persecución y explosiones.
Era el 1° de mayo de 1982 y el submarino ARA San Luis tendría su bautismo de fuego en la Guerra de las Malvinas.
Maegli es hoy contralmirante y director del Area Material Naval, y tiene a su cargo la difícil decisión de reparar o sacar de servicio para siempre a esa nave llena de fantasmas que espera en silencio, roja por la pintura antióxido, en una dársena del puerto de Buenos Aires. ¿Cómo resolver con la cabeza un asunto del corazón?
Alejandro encontró su vocación en Mar del Plata a los cuatro años, durante una visita escolar. Un submarino reposaba en silencio, pero traía consigo ecos de aventuras, y Alejandro se metió luego en la Escuela Naval con el único propósito de surcar bajo el agua los mares del mundo. Hizo una experiencia en un buque barreminas. "Para ser oficial barreminas no hay que ser loco, pero te ayuda bastante", dice el refrán. Y después sirvió en un buque de apoyo. Finalmente, ingresó en la Escuela de Submarinos, que es muy exigente, y aprendió de memoria, uno por uno, los múltiples mecanismos internos de esa nave.
La primera vez que entró en el San Luis todo se le venía encima. Parecía realmente un lugar de confinamiento. El submarino es un cilindro que mide 50 metros desde el timón a la proa, 11 metros desde la quilla hasta el tope de la vela y 5 metros con veinte centímetros de lado a lado: ése es el diámetro de un caño donde deben vivir, trabajar, dormir y recrearse treinta y cinco hombres durante semanas y, a veces, meses de misión submarina. Travesía en la que se habla en voz baja, se come poco "porque la navegación te quita el hambre", y donde luego de la vibrante marcha en superficie y las maniobras de inmersión sobreviene una extraña serenidad espacial.
El submarino había sido comprado a Alemania en los años setenta, había llegado desarmado a la Argentina y había sido montado pieza por pieza en Buenos Aires. Pero para la época de Malvinas presentaba algunos problemas: no podía desarrollar velocidades de inmersión superiores a los 14 nudos y uno de los cuatro motores diesel que permiten cargar las baterías a través de un snorkel no funcionaba. Así y todo, Maegli no estaba tan preocupado por estas limitaciones como por su mujer, que estaba a punto de dar a luz. En marzo de 1982, ese padre primerizo, que apenas tenía 27 años, tuvo que zarpar en misión de adiestramiento y subirse por las paredes del submarino esperando la buena nueva. Estaban haciendo ejercicios con tres corbetas cuando llegó la noticia de que había nacido su hija María Inés. Los festejos a bordo fueron discretos, pero afectuosos.
A mediados de mes llegó otra orden: debían suspender los simulacros y retornar a Mar del Plata. Un amigo se lo encontró en tierra. Partía al día siguiente en el submarino Santa Fe. "Flaco -le dijo a Maegli en un susurro-me voy a Malvinas." Alejandro sospechaba que algo grande se avecinaba, pero no tenía tiempo de meditar demasiado: corrió a ver a su mujer y a conocer a su hija, y los acontecimientos del 2 de abril lo sorprendieron como a casi todos nosotros. Sintió entonces una íntima contradicción: alegría patriótica mezclada con angustia y extrañeza. Hacía pocos meses había confraternizado con los oficiales del submarino inglés HMS Endurance, que había hecho escala en Mar del Plata. El Endurance atacaría luego, con torpedos y el apoyo de helicópteros, al submarino Santa Fe.
Recibieron la orden de alistarse contra reloj y hacerse a la mar el 11 de abril. Salieron de noche, con órdenes secretas. Cuando abrieron el sobre descubrieron, tragando saliva y con los ojos bien abiertos, que debían patrullar el "Area Enriqueta", frente a Puerto Deseado. La luna brillaba en la dársena: navegaron hasta la altura de cabo Corrientes y se sumergieron. Maegli preparó las cartas de navegación y leyó la consigna: "Autorizado uso de armas en defensa". No podían atacar a nadie, porque las negociaciones diplomáticas no se habían agotado. Pero ese despacho lo obligó a procesar psicológicamente el hecho de que por primera vez no se trataba de un entrenamiento: era la guerra.
Pasaron varios días haciendo recorridos y subiendo el snorkel media hora para obtener energía y oxígeno: ésos eran los momentos de mayor vulnerabilidad de la nave. Luego todo fue esperar y madurar la idea del combate. Salvo, claro está, cuando sucedió lo imprevisto: una avería en la computadora de control de tiro. Llevaban a bordo 10 torpedos alemanes y 14 estadounidenses. Pero sin esa computadora, la única alternativa era lanzarlos de manera manual. Trataron de repararla, pero no tenían a bordo los elementos con qué hacerlo, y el 27 de abril recibieron otro mensaje: "Destacarse y ocupar «Area María». Todo contacto es enemigo".
Eso significaba que debían desplazarse a una zona cercana a la isla Soledad y que allí no había buques argentinos. Cualquier "rumor hidrofónico" tenía entonces que ser, forzosamente, una nave inglesa, y la orden era dispararle, sin dudar.
El 1° de mayo Maegli juntó a todo su equipo de informaciones de combate. Se sentaron alrededor de una mesa minúscula y él descubrió que le temblaban las piernas y que no podía levantar la cara. Cuando la levantó vio que sus camaradas estaban en idéntica actitud de pánico. Vadeó como pudo ese pantano y comenzó la reunión de análisis. Luego se colocó los auriculares: el blanco venía hacia ellos y el comandante ordenaba preparar tubos de torpedos y movimientos submarinos para encontrar la mejor posición de tiro. En un momento, el sonarista oyó explosiones y hélices de helicópteros. Se aproximaban tres helicópteros antisubmarinos con los sonares desplegados y largando cargas de profundidad a ciegas. A medida que analizaban los sonidos y señales se daban cuenta de que los Sea King avanzaban abriéndoles camino franco y seguro a varios buques británicos de guerra. Cuando estaban a 9000 yardas, Maegli le dijo a su capitán: "Señor, datos de blanco ajustados". El comandante gritó: "¡Fuego!" Y el torpedo salió disparado con trepidaciones y ruidos escalofriantes. Llevaba consigo un cable de guía a través del cual se podía teledirigir su dirección. Pero a los pocos minutos un oficial informó que el cable se había cortado. El torpedo seguía ahora corriendo, aunque de manera autónoma, y estaba programado para ir ascendiendo con el objeto de asegurar el impacto. El problema es que, al hacerlo, se hacía visible. En cinco minutos absolutamente todos los buques ingleses desaparecieron del sonar, y el torpedo se perdió en la nada.
No era difícil para los helicopteristas ingleses ver el trazado del disparo y calcular la posición del San Luis. A Maegli se le secó la boca. Pasarían de cazadores a presas en segundos; los ingleses, a gran velocidad; los argentinos, en cámara lenta.
El capitán ordenó evasión a toda máquina y el sonarista dijo: "Splash de torpedo en el agua". Les habían disparado y ya se sentían los sonidos de alta frecuencia que el proyectil inglés emitía al acercarse. "Máxima profundidad", ordenó el comandante. Y a continuación mandó lanzar falsos blancos. Se usaban señuelos, pastillas gigantes que en contacto con el agua hacían burbujas y confundían con sus ecos apócrifos. Los llamaban "Alka Seltzer". Después de expulsar los dos señuelos, el sonarista informó de algo que galvanizó a todos: "Torpedo cerca de la popa". Maegli pensó: "Cagamos, nos está persiguiendo, nos va a reventar". El sonarista agregó: "Torpedo en la popa".
Diez segundos y un año después, el operador dijo, con su voz metálica: "Torpedo pasó a la otra banda". Una alegría silenciosa, un cierto alivio recorrió el cilindro: el torpedo inglés había pasado de largo y se perdía en el mar. Se habían salvado por un pelo.
En ese instante mismo comenzó el hostigamiento. Los Sea King se acercaron lanzando sus cargas y sacudiendo el océano. Tiraban todavía sin tener la posición exacta del San Luis, que bajaba y bajaba. Pescaban con bombas a unos quinientos metros del mentón del teniente Maegli. El submarino fue reduciendo su velocidad y se asentó con un golpe en el fondo de arena. Cada veinte minutos los helicópteros llegaban y soltaban sus explosivos, reemplazándose los unos a los otros en la tarea durante horas y horas. Las ondas expansivas no llegaban y entonces el máximo problema era el oxígeno. Sin poder sacar el snorkel, el dióxido de carbono subía y el peligro aumentaba. El comandante ordenó que la tripulación abandonara sus puestos de combate y se metiera en la cama: había que gastar lo menos posible. Meterse en la cama y dormir en un submarino que está en el fondo del mar y al que le siguen disparando debe ser una de las experiencias más inquietantes de la vida. A pesar de ella, Maegli pensó: "El problema no es el miedo sino cómo controlarlo", y se quedó dormido.
Veintitrés horas después del primer "rumor hidrofónico", el sonarista anunció que el área estaba despejada. El San Luis emergió a plano de periscopio, sacó el snorkel y la antena, y recibió la triste información de que habían hundido al Santa Fe en las Georgias. El teniente pensó en su amigo y en los oficiales del Endurance, y luego no pensó más que en hacerse fuerte y seguir haciendo su trabajo. "Ya teníamos callosidades en el alma, ya éramos diferentes", dice hoy, al recordar aquel bautismo de fuego.
Cinco días más tarde, en un teatro de operaciones infestado de naves enemigas, los sensores acústicos volvieron a detectar "ruido hidrofónico". "Posible submarino", dictaminó el operador. Y el comandante ordenó de nuevo que todos ocuparan sus puestos de combate y que el San Luis avanzara hacia el blanco, que tenía un extraño comportamiento zigzagueante. "Blanco alfa muy cerca", dijo el operador. Estaba a unos 1500 metros. Dispararon un torpedo antisubmarino de recorrido corto y escucharon una detonación tremenda. Pero nunca pudieron determinar a qué le habían pegado.
En la madrugada del 11 de mayo, Maegli estaba nuevamente de guardia cuando el sonar detectó una fragata misilística que venía del Este, y al rato otra del Norte. Todos estaban en sus puestos. Y allí, provisionalmente en pausa de combate, les sirvieron un memorable arroz con tomate que los submarinistas comieron con los músculos en tensión, como si fuera lo último que probarían antes de morir. Luego comprendieron que los dos buques británicos convergían sobre el estrecho de San Carlos y el capitán ordenó atacar el blanco más cercano a la costa. "¡Fuego!", volvió a gritar, a una distancia de 5200 yardas. Tardó tres minutos en cortar cable. Pero todos los tripulantes acompañaban mentalmente la corrida del torpedo. Hasta que, de repente, Maegli escuchó un clanc. Un alarmante ruido de chapa. El sonarista informó que los blancos huían a toda máquina. El proyectil había pegado en el casco, pero no había explotado. El proyectil, una vez más, no estaba en buenas condiciones. Los dos buques ingleses venían de hundir con artillería al ARA Islas de los Estado, un barco argentino que transportaba municiones y combustible de avión. Habían muerto más de veinte hombres en ese naufragio.
Cuando el capitán comunicó al Comando de Operaciones Navales las fallas del torpedo y les recordó las dificultades en el sistema de tiro, recibió una directiva terminante: volver a casa. Regresaban a Puerto Belgrano de noche y en silencio: no habían logrado hundir ningún buque y aunque habían provocado, tal como confesaron luego los ingleses, una verdadera psicosis en el mar y habían logrado retardar con su amenaza submarina el desembarco en las islas, llevaban un regusto amargo. "La prevención, el desgaste de energía y el temor que genera un submarino es terrible", me explica el contralmirante Maegli; se nota que aquella amargura no se le ha borrado de la boca.
Atracaron en secreto en la base naval y comenzaron a realistar el San Luis, metiéndolo a dique. El teniente llegó estresado, barbudo y con la misma ropa con que había salido de Mar del Plata a su departamento de casado, y durante una semana no respondió preguntas ni salió de la cocina de dos por dos: sólo se sentía seguro en lugares reducidos.
Nunca el San Luis pudo volver al teatro de operaciones. Trajeron a dos expertos para repararlo, pero tardaron cuarenta días y eso dejó al submarino y a su tripulación fuera de la guerra. El 14 de junio los tapó la tristeza. Maegli siguió prestando servicio en el San Luis, y en 1983 lograron que los técnicos alemanes revisaran los mecanismos, explicaran las razones de los desperfectos en sus torpedos y en el sistema de tiro que habían fabricado, y pudieran hacerse las modificaciones necesarias.
Alejandro siguió una larga carrera de perfeccionamiento profesional. Fue comandante del ARA Salta -gemelo del San Luis-, director de la Escuela de Submarinos y agregado de Defensa en Canadá. Un amigo de Ottawa le regaló un libro donde figuraban las grandes batallas submarinas de la historia. Un historiador británico, especializado en el tema, narraba las dramáticas aventuras de un submarino argentino que había escapado de milagro al acecho de la Royal Navy: el San Luis. Maegli no quiso leerlo así como no quiere visitar el submarino rojo que duerme en un astillero de la Costanera Sur a la espera de ser convertido en un museo o regresar al mar. "Es viejo, pero no es anticuado -lo defiende el director de Material Naval de la Armada argentina-. Si me preguntás qué quiero te respondo algo muy simple: sólo un buen final."
Volvió al astillero para hacerse unas fotografías. Pero lo hizo a regañadientes. Las ánimas vestían de rojo. Costó hacerlo subir al puente del San Luis. Maegli finalmente subió y recordó en un pestañeo el momento exacto en el que se abrió la escotilla y salió a la luz después de 37 días sumergidos en el Atlántico Sur sin ver el océano ni el cielo ni el sol. Maegli asomó su cara agotada de 1982 y respiró profundamente. Lo sorprendió en ese momento el olor puro del mar. El imborrable olor de la vida.
El 2 de Mayo a las 17 se hundió y se llevó consigo la vida de 323 argentinos. Dicen que el buque esperó que se completara el abandono y cuando las 9.000 toneladas de agua que lo inundaron en menos de una hora lo tumbó definitivamente, giró con suavidad hacia las profundidades sin afectar ninguna de las balsas que lo rodeaban.
El Belgrano
El crucero “Belgrano” fue botado el 12 de marzo de 1938 en los Estados Unidos, con el nombre de “Phoenix”, en homenaje a la
ciudad homónima, capital del Estado de Arizona. En 1950 fue adquirido junto a otra unidad gemela, el crucero A.R .A. “9 de julio”, por el estado argentino. El 12 de abril de 1951 se realizó en la Base Naval de Filadelfia, la afirmación del pabellón, pasando a llamarse “17 de octubre”.
Finalmente ambos cruceros arribaron a aguas argentinas el 5 de diciembre de 1951, conformando la fuerza de los cruceros. El 24 de octubre de 1952, en el puerto de Buenos Aires, recibió en donación su bandera de guerra, del entonces Ministerio de Aeronáutica.
Este pabellón lo acompañó en los cuarenta y dos años de servicio que le dio a la Armada Argentina. Hoy este pabellón se encuentra junto a su casco en la profundas y gélidas aguas del Atlántico Sur.
En septiembre de 1955, cambio su nombre por el de “Crucero Belgrano”, nombre ligado a la tradición naval. En 1969 fue designado buque insignia de la Flota de Mar, desde entonces cumplió funciones de búsqueda y salvamento; como buque logístico y transporte de tropas, entre otras. Por sus cubiertas navegaron más de diez mil hombres de la Armada.
Malvinas, su participación y desenlace
Desencadenados los hechos del 2 de abril de 1982, zarpó el 16 de ese mes hacia el sur con rumbo a la Isla del os Estados con la misión de defender la línea de costa de un eventual desembarco inglés. Además debía vigilar los accesos australes al teatro de operaciones Malvinas e interceptar unidades que intentaran acceder.
El 22 de abril con el fin de mantener su reserva de combustible y efectuar un reabastecimiento logístico atracó en Ushuaia, su ultimo puerto. Zarpó al amanecer del día 24 rumbo al norte de la Isla de los Estados donde se reunió con los destructores ARA “Piedrabuena” y Bouchard”; el aviso ARA “Gurruchaga” y el petrolero YPF “Puerto Rosales”.
El 2 de mayo lo sorprendió navegando al sur del banco Burwood. A las 5.30 el crucero recibió la orden de poner rumbo hacia el oeste. A las 16.01 de ese día un torpedo hizo impacto en su casco y un segundo torpedo arrancó prácticamente 15 metros de su proa. Inmediatamente comenzó su inclinación hacia babor, cesó su fuerza motriz y se apagaron sus luces.
Su escora comenzó a ser más pronunciada, en tanto que su tripulación se agrupó en cubierta.
En varias oportunidades los tripulantes bajaban a cubiertas inferiores para prestar ayuda, por lo cual nadie pasible de ser socorrido quedó sin asistencia. A las 16.20 su comandante dio la orden de abandono.
Por ese momento el crucero tenía ya una inclinación de más de 20 grados y comenzaba a hundirse. Su hundimiento se produjo definitivamente a las 17 horas. Casi un día después las unidades de rescate encontraron las balsas salvavidas. De los náufragos 770 salvaron su vida mientras que 323 tripulantes ofrendaron su vida, convirtiéndose en héroes nacionales al cumplir el juramento de dar la vida por nuestra Patria.
El lugar de hundimiento del Crucero ARA General Belgrado fue declarado por el Congreso Nacional en 2001 como lugar histórico nacional y tumba de guerra.
La nobleza del buque
El 2 de mayo de 1982, el buque de la Armada Argentina General Belgrano se hundía en el Altlántico Sur, cuando participaba de la guerra de Malvinas.
Después del impacto de torpedos de las tropas inglesas, los heridos fueron transbordados a las balsas en delicada maniobra mientras las escalas, redes, cabos de cáñamo o saltar sobre el techo reforzado, fueron variantes usadas para llegar a las balsas por quienes conservaban sus energías. Algunas embarcaciones pegadas al casco por estribor encontraron que el viento les dificultaba despegarse y otras fueron arrastradas hacia la proa destruida; una de ellas terminó pinchándose con las astillas de acero y los ocupantes debieron lanzarse al agua para llegar a otras balsas.
En ese intento cada uno perdió más del 50% de la capacidad motora y la ayuda debió multiplicarse para izarlos a bordo casi inanimados.
El movimiento provocado por las olas hizo imposible mantener amarradas entre sí a las balsas y debieron cortarse rápidamente las sogas que las unían por grupos, a fin de evitar que se rompieran los flotadores. Esa misma marejada impidió la visión y comunicación entre las balsas. Algunas quedaron sobrecargadas con treinta personas y otras subocupadas con no más de tres.
La popa sumergida y la gran escora anunciaban una vuelta campana del buque que podría formar un vacío y arrastrar al fondo del mar las balsas más cercanas. Ese riesgo aumentaba minuto a minuto. Gruesos chorros de vapor escapaban por las aberturas y muchos escucharon explosiones, posiblemente por el contacto del hierro caliente con los 0º C de temperatura del agua de mar.
Cuando ya nada quedaba por hacer a bordo, ni por los hombres ni por el buque, el comandante se arrojó al agua. Previo a ello lo hizo un suboficial, que permaneció con el comandante hasta el último momento. Ambos nadaron hasta un grupo de balsas, que los aguardaban con el riesgo de ser absorbidas por el gran vacío que produciría el crucero al hundirse.
La escora de 60º preanunciaba el hundimiento. Un denso humo blanco saliendo del interior aumentó el dramático momento que se avecinaba. El rápido avance del anochecer y la disminución de visibilidad ayudaban a ocultar el fin de un gran buque. Ya nadie fuera de las balsas quedaba con vida. Las preocupaciones y problemas comenzaron a estar confinados dentro de cada pequeño recinto. La evolución de los heridos graves pasaba a convertirse en un desafío para quienes compartirían las horas futuras.
El día 2 de Mayo a las 17 horas fue el instante de su hundimiento, momento en que también estuvo presente la nobleza en la vida de este gran buque. Respetando una vez más la vida de sus hombres, esperó que se completara el abandono y cuando las 9.000 toneladas de agua que lo inundaron en poco menos de una hora lo tumbaron definitivamddeente, giró con suavidad hacia las profundidades sin afectar ninguna de las balsas que lo rodeaban.
El recuerdo y reconocimiento permanente
En 1982, en ocasión del conflicto por las Malvinas Argentinas, su tripulación, que contaba con 1093 hombres de los cuales 323 pasaron a la gloria eterna aquel 2 de mayo, estaba constituida por hijos de todas las provincias argentinas, los que son recordados con orgullo por alumnos de innumerables escuelas bautizadas con su nombre o algunos de los héroes que ofrendaron su vida, dando nombre propio a la gesta que ya forma parte de la historia argentina.
Además de bautizar a escuelas y plazas argentinas con el nombre del buque, hay otros reconocimientos que se destacan, como las condecoraciones otorgadas:
La Nación Argentina al Muerto en Combate a los 323 Héroes otorgada post-mortem y fueron recibidas por sus seres queridos.
La Nación Argentina al herido en combate recibidas por los 18 heridos de gravedad.
Honor al valor en Combate al Crucero ARA General Belgrano.
Al esfuerzo y la abnegación a cada tripulante de la dotación
Con un nuevo reclamo a Gran Bretaña para que cumpla con las resoluciones de la ONU que llaman a Londres a retomar los diálogos con la Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó este mediodía en Ushuaia el acto central por el 28° aniversario del inicio de la guerra en el Atlántico Sur.
En su discurso, la mandataria llamó a "ejercer con inteligencia y perseverancia una tarea en todos los frentes y en todos los foros nacionales e internacionales para plasmar la injusticia, la incoherencia, de un país que quiere vivir en paz y respetar las fronteras pero que, por tener un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, no respeta las resoluciones de las mismas Naciones Unidas". Y, como ya lo había hecho en otras oportunidades, reclamó: "Este doble estándar tiene que ser revisado".
Cristina llegó a Ushuaia unos minutos antes de las 12 y, en la plaza de los ex combatientes, presidió junto a la gobernadora Fabiana Ríos y la ministra de Defensa, Nilda Garré, el acto central por el aniversario de la ocupación militar argentina de las islas Malvinas que derivó en la guerra con el Reino Unido que en 74 días dejó 907 muertos: 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños.
"Pretender soberanía a 14.000 kilómetros de distancia no es sostenible ni histórica, ni jurídica ni geográficamente, pero por sobre todo, no es sostenible por el sentido común", sostuvo la Presidenta antes de apuntar contra la postura británica: "No es un ejercicio de soberanía sino de colonialismo, tal vez el último".
Calificó de "ridículas" a las acusaciones de que el país pueda pretender "tomar militarmente las islas". Y convocó a defender la soberanía argentina de Malvinas "esencialmente en el derecho internacional, en el reclamo justo y en paz".
"No puede ser que se les reclame a otros países más débiles el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas en todos los ámbitos y uno más fuerte las violes sistemáticamente desde 1965", insistió y concluyó: "Tenemos autoridad moral, institucional e histórica para reclamar sin pausa que (los británicos) cumplan las resoluciones (de la ONU) si es cierto que quieren un mundo civilizado y en paz".
Desde la medianoche, se realizó en el lugar una vigilia en la que se sucedieron distintos actos, entre los que hubo discursos de ex combatientes y un festival de homenaje que arrancó a la una de la madrugada y en el que actuaron el ex Serú Giran David Lebon y 12 músicos de cámara del Teatro Colón y grupos locales de folklore y danzas ante un público reducido que soportó la lluvia y las ráfagas gélidas de viento de la cordillera.
Este 2 de abril -Día del Veterano de Guerra- encuentra a la Argentina y el Reino Unido en una nueva escalada por las exploraciones hidrocarburíferas que de manera unilateral iniciaron británicos e isleños en aguas de Malvinas. Ello generó una ola de protestas y pedidos de apoyo del Gobierno en la esfera internacional, y hasta un pedido de mediación por parte de Cristina a los Estados Unidos para que los británicos acepten hablar de la disputa de soberanía. El punto inquietó en Londres, donde hasta se deslizaron hipótesis de enfrentamiento bélico.
El gobierno de los Kirchner ha sido tan malvinero como el de Carlos Menem. Pero las políticas respecto a Londres son inversas. En 2003 se acabó la política de "seducción" de los 90 hacia los isleños. Se instauró entonces la firmeza en áreas de vuelos, pesca e hidrocarburos. De hecho, Cristina impuso un decreto en febrero que refuerza los controles para buques que hagan negocios con la industria petrolera de Malvinas. El martes, había prometido ante los familiares dar "batalla eterna" para recuperar la soberanía de las islas
El diario The Times confirma que no se ha encontrado cantidad comerciable del crudo y la exploración en la cuenca norte ha fracasado. Es el primer pozo de cuatro que se espera que la plataforma Ocean Guardian explore, pero no indica que el resto de los pozos corra la misma suerte.... Los primeros pozos al norte de Malvinas han dado un resultado deplorable: se han encontrado una cantidad de barriles recuperables por debajo del nivel esperado, haciendo nula la posibilidad de comercilización. La plataforma ha costado más de 8 millones de dólares mantenerla activa desde que llegó al sur del Mar Argentino. Las acciones de la empresa Desire Petroleum caen estrepitosamente.
El 10 de febrero pasado publicamos: "Detrás del supuesto negocio, Gran Bretaña conoce bien que esas aguas jamás fueron parte de la disputa por Malvinas hasta que de forma unilateral avanzó 200 millas. Una acción como la que comenzará la semana próxima, será otro gran paso para que en la práctica, Gran Bretaña sea el dueño de esa porción de territorio. No tanto por las riquezas que pueda representarle, pues 5 o 6 mil millones de barriles no representan grandes ganancias si se considera el gasto a realizar de traer los materiales desde Gran Bretaña, a 9 mil kilómetros de distancia. Proveer de Fuerzas Armadas que controlen la zona "por si acaso", y los gastos de exploración y perforación, disminuirá bastante las ganancias. Más bien, detrás del negocio existe una jugada política para observar como se desenvuelve Argentina ante los hechos que ponen en jaque su soberanía territorial. Probar, evaluar. Si la reacción de Cancillería no es severa, pues entonces seguirán e irán por más recursos y territorio. También probar la reacción popular ante tamaño saqueo en frente de sus narices. Si todo se desenvuelve de forma aceptable, ya no las Malvinas, sino que medio Mar Argentino se afianzará en las manos de Inglaterra y con ella a manos de los países de la Unión Europea." El diario británico The Times publica en el día de hoy, en una nota titulada "La fiebre del petróleo en las Malvinas se enfría Desire Petroleum y fracasos": El primer pozo perforado en las Islas Malvinas no es suficiente para ser comercialmente viable. Desire Petroleum, el explorador del Reino Unido, se espera que anuncie los resultados decepcionantes de esta semana, según fuentes de la industria. Desire espera anunciar que el pozo perforado en su perspectiva Liz es "técnicamente exitoso", lo que significa que encontró petróleo, pero que es "no comercial", en el sentido de que el petróleo no es suficiente para justificar el desarrollo del campo. La compañía declinó hacer comentarios. Fuentes cercanas a la empresa dijeron que no habían terminado la perforación, pero los signos no son alentadores. Una fuente expresó: "No es un plumero [un pozo seco], pero no es un éxito comercial." Es el primer pozo de cuatro que se espera que la plataforma Ocean Guardian explore, y ha fracasado, pero no indica que el resto de los pozos corra la misma suerte. Rockhopper Exploration perforará el pozo "León" el próximo mes. Que será seguido por un pozo de la Falkland Oil and Gas. Se espera que las acciones de la Desire Petroleum bajen estrepitosamente este lunes. Los inversores se irán a la quiebra si no llegaran a encontrar ningún pozo comercializable. Fuente El Malvinense
En la mañana del viernes, cuando se cumplieron 28 años del inicio de la heroica gesta, se llevó a cabo el acto por el “Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”. Por las condiciones climáticas reinantes el mismo se desarrolló en la sede de la Sociedad Italiana “Cesare Barttisti” donde se dieron cita el intendente municipal acompañado por secretarios del ejecutivo, el legislador departamental Arq. José Luis Scarlatto, ex combatientes, familiares de los caídos, representantes de distintas instituciones de nuestro medio, los abanderados y directivos de las escuelas de nivel primario y medio de la localidad además de público en general. Luego de entonarse las estrofas del himno nacional se escucharon las palabras de Gustavo Mayón en nombre de los soldados que defendieron la patria en 1982. Remarcó el agradecimiento hacia la comunidad de Hernando puesto que “aquí cada 2 de abril se recuerda a los soldados mientras que en otras localidades no sucede lo mismo”. Además señaló que “este es un año especial por tratarse del bicentenario de la patria y por ello se debe recordar siempre a aquellos que expusieron y hasta dieron por honor lo más preciado: su vida, ellos son los dignos centinelas que comprometen al gobierno para seguir con el inclaudicable reclamo de soberanía sobra las islas”. Posteriormente hizo uso de la palabra Liliana Hayas, alumna de 2º año del CENMA tras lo cual se escuchó el discurso del intendente municipal Lic. Sergio Coser. Un minuto de silencio en recuerdo de Horacio Guiraudo y Fabricio Carrascull, soldados caídos en combate, marcó el final del acto. Por último las autoridades, familiares y representantes de instituciones del medio depositaron distintas ofrendas florales en el monumento ubicado en la intersección de Colón e Italia. Allí el padre Sebastián Luna realizó una oración en honor a los héroes hernandenses. La lluvia que se inició en ese momento marcó la desconcentración de los asistentes.
Londres desmiente información sobre la interceptación de un barco argentino
El Ministerio de Defensa británico desmintió la publicación del diario The Sun, y expresó que hubo un encuentro cercano en aguas argentinas, pero que el hecho fue el 27 de enero pasado, y no en el día de ayer...
Un portavoz del ministerio británico de Defensa dijo a Efe que "se trata del habitual estilo de 'The Sun' de publicar una noticia sobre algo que no ha acontecido" y aseguró que, aunque el encuentro entre dos barcos de guerra argentino y británico se produjo, no fue en los términos en los que lo relata el diario sensacionalista.
El tabloide británico afirma en su edición de hoy que el destructor "HMS York" localizó el buque argentino, la corbeta "ARA Drummond", a unos 16 kilómetros de distancia del límite que separa las aguas internacionales y la llamada "zona del petróleo" en torno a las islas del Atlántico Sur, pero no especifica cuando ocurrió.
"No se corresponde con los hechos", dijo rotundo el portavoz de Defensa, quien confirmó que "en medio de una fuerte marejada de noche, el 'HMS York' y un buque argentino navegaron en la misma zona a unos 80 kilómetros de distancia de las aguas territoriales de las islas Malvinas".
"Después de una amistosa conversación por radio, cada uno de ellos continuó con sus propios ejercicios", añadió.
El portavoz del ministerio de Defensa resaltó que el encuentro se produjo el 28 de enero, es decir, días antes de que se suscitara la polémica sobre la intención británica de realizar exploraciones petrolíferas en torno a las islas Malvinas.
Además, calificó de "incendiaria" la información de "The Sun" y lamentó que los periodistas que firman la noticia no recogieran la aclaración que se les hizo cuando se pusieron en contacto con el ministerio de Defensa para conocer lo ocurrido.
El diario británico se limita a señalar que "los responsables del ministerio de Defensa estuvieron interesados en restar importancia al incidente, insistiendo en que el diálogo por radio entre los dos barcos había sido 'amistoso'".
De haber ocurrido tal y como lo explica 'The Sun', que se refiere al encuentro entre ambos barcos como "la primera disputa cara a cara" en este nuevo episodio de tensión en torno a la soberanía del archipiélago, "lo lógico es que los argentinos lo hubieran utilizado como argumento en las actuales circunstancias", dijo el portavoz.
Un duro golpe a lo desmalvinizadores, es el producto del fallo de la Cámara de Casación Penal al expedirse sobre un caso de supuesto estaqueo en el continente. Casación lo declaró prescrito e infundado, No hay delito de lesa humanidad para los jueces... La Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal consideró que vejámenes de militares contra conscriptos argentinos en Malvinas no son delitos de lesa humanidad y, por lo tanto, las acciones penales que por esos hechos están prescriptas. Así lo dispuso al revocar dos resoluciones de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, por las que había rechazado dos recursos de apelación presentados por el subteniente Jorge Taranto y el capitán Daniel Polano, contra la decisión que había calificado a esos hechos como crímenes de lesa humanidad. Ante un recurso de apelación presentado contra el polémico fallo de agosto pasado, donde la Cámara de Casación de Cómodoro Rivadavia (2 votos contra 1) expresaba que Malvinas había sido un crimen más de la dictadura. Sin embargo, en el día de hoy, la La Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal (todos votos positivos) le dio la razón a la defensa. Dos casos El caso de Río Grande, el fallo "Pierre", donse se acusa (entre varios acusados) al por aquel entonces subteniente Jorge Taranto (conductor del famoso programa radial "Malvinas, la verdadera historia" de Radio 10) de haber cometido cinco actos ilícitos en las Islas Malvinas, entre ellos estaqueos a sus soldados. El caso de Comodoro Rivadavia, el fallo "Vassel", donde su acusa a Daniel Polano, por entonces Capitán, y a Hugo Álvarez de haber estaqueado por dos horas en Comodoro Rivadavia (previo a Malvinas), a un soldado. Comodoro Rivadavia: El fallo polémico La jueza Eva Parcio de Seleme, titular del Juzgado Federal de Comodoro Rivadavia, rechazó en febrero último una excepción de prescripción en una causa similar. La magistrada sostuvo que los hechos investigados están enmarcados en el contexto histórico que atravesó el país entre 1976 a 1982, en el marco del denominado Proceso de Reorganización Nacional, “coincidente con las ilegítimas e ilegales acciones y crímenes aberrantes cometidos por la última dictadura militar”. Agregó que “la guerra de Malvinas formó parte de ese nefasto proceso con un inusitado proyecto de mantenerse en el poder. Que el hecho investigado forma parte en su generalidad, de un conjunto de hechos similares en relación a que las víctimas resultaban ser soldados conscriptos en el conflicto armado de Malvinas y que fueran cometidos en su perjuicio por algunos Oficiales y Suboficiales de las Fuerzas Armadas cometidos tanto en el continente como en el territorio de las islas”. A raíz de ello, la defensa apeló a la Cámara Nacional de Casación Penal, tribunal de mayor rango. El fallo de la Cámara Nacional Con el fallo conocido hoy, se declara prescrita la causa, por no ver que en ella haya un delito de lesa humanidad. El fallo Polano sienta precedente en la jurisprudencia, que la Guerra de Malvinas, fue un hecho distinto al accionar aberrante de la dictadura, y que si el acusado merecía una pena, no podrá ser más que un reproche por medio de los fueros militares o bien, una sanción administrativa. Resumen del fallo "Polano": El doctor Juan E. Fégoli dijo: "En consonancia con los autos traídos aquí a estudio, en la causa "Taranto, Jorge Eduardo s/recurso de casación" del registro de esa Sala I señalé que tanto los crímenes comunes como los crímenes contra la humanidad tienen la peculiar característica de atentar contra bienes jurídicos individuales. Es por ello que en este sentido resulta de vital importancia trazar una línea teórica que sirva como criterio de distinción al respecto, la que, como se verá, permitirá concluir que en el sub lite, realizado un juicio de tipicidad a partir de los elementos del tipo del delito de lesa humanidad, no resultará posible calificar conforme aquél los hechos imputados a Polano. En el caso considero que por más aberrantes que puedan resultar las acciones que presuntamente se habrían desarrollado, no se encuentran acreditados los requisitos de sistematicidad ni generalidad del ataque, como elementos que elevarían los delitos supuestamente cometidos a la categoría más grave de delitos contra la humanidad. Y es que aún cuando pudieron haber existido numerosos hechos, las constancias de los autos principales revelarían que los mismos habrían respondido a la propia iniciativa de sus ejecutores ante la eventual comisión de una infracción, cuestionable o no... pudiendo colegirse de ello la inexistencia de un plan preorganizado. Al respecto, corresponde señalar que no resulta plausible dar por probada la denominada pauta de contexto en que debe verificarse el delito a partir del momento histórico en que se desarrollaron los hechos y que, en función de esa coincidencia temporal con otros actos perpetrados por el gobierno de facto que detentaba el poder, aquéllos deban quedar subsumidos en la misma calificación que éstos. Una elaboración de esta índole no solamente adolece de falta de logicidad, sino que además, podría conducir a resultados jurídicos de manifiesta arbitrariedad, llevando a considerar crímenes de tal entidad a delitos aislados por la sola circunstancia de haber sido cometidos por personal o autoridad de alguna fuerza y durante la última dictadura militar. La pretensión de que el hecho que se denunció en esta causa constituye un crimen de lesa humanidad no es en absoluto correcta. No sólo no resiste el análisis relativo a los textos legales internacionales contemporáneos. Tampoco puede subsumirse el hecho en la categoría de delitos de lesa humanidad si se atiende a la idea central que ha constituido la motivación histórica con la que ha sido modelada la categoría, es decir, en el propósito de distinguir los crímenes de lesa humanidad de los delitos comunes..." "Así las cosas, sentado cuanto precede, propongo al acuerdo hacer lugar al recurso de casación interpuesto por la defensa, debiendo remitirse las actuaciones a su procedencia a fin de que se dicte un nuevo pronunciamiento de conformidad con la doctrina aquí sentada, sin costas." Jueces Raúl R. Madueño, Juan E. Fégoli y Juan C Rodrñiguez Basavilvaso. La postura de la defensa, avalada por unanimidad de los jueces de Casación: "Queda descartada la calificación como delito de lesa humanidad toda vez que, no solo la supuesta víctima pertenecía al ejército..., sino que en la especie se investiga un acontecimiento que aparece claramente como circunstancial y aislado, que no tuvo ninguna conexión con la ideología política del damnificado, ni fue parte de una política general del Estado...". "La aplicación de la ´Convención sobre imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Delitos de Lesa Humanidad´ a esta especie es inconstitucional por implicar una aplicación retroactiva de la ley penal contraria al art. 18 de nuestra Carta Magna." "La pretensión de englobar al conjunto de los militares profesionales como verdugos de sus propios soldados, es falsa, malintencionada e injusta. Los casos de inconductas o delitos, deberían haberse denunciado y juzgado a través del Derecho Penal Argentino y el Código de Justicia Militar, oportunamente. Hoy sólo queda la instancia desancionarlos administrativamente mediante decisiones emanadas del Poder Ejecutivo Nacional...".
El día en que 17 peronistas intentaron tomar las Malvinas Habló con 24CON el copiloto del "vuelo de los cóndores", una experiencia casi épica de los militantes que no aceptaron que las islas fueran inglesas. Cómo los recibieron los ingleses y por qué decidieron volver. por : Ivan Rodriguez Alauzet El momento en que plantaron la bandera argentina en Malvinas.La increíble situación sucedió la noche del 28 de septiembre de 1966, cuando un avión de Aerolíneas Argentinas fue secuestrado por un grupo de peronistas (nacionalistas) que intentaron "retomar el poder y recuperar la soberanía” argentina en las Islas Malvinas. Simplemente, no aceptaban que habían perdido.Cuarenta y tres años atrás y mientras el príncipe de Inglaterra jugaba al polo en Buenos Aires con el presidente Juan Carlos Onganía, el Douglas DC4 perteneciente a la línea de bandera nacional despegó del aeropuerto internacional de Ezeiza rumbo a Río Gallegos. Lo denominaron “el vuelo de los cóndores”, y más tarde se sabría por qué. A bordo viajaban cinco tripulantes, 48 pasajeros, de los cuales 17 pertenecían al grupo extremista, y una carga tan pesada que resultaba “muy rara para la época”. Eran armas.Las palabras son de Silvio Sosa Laprida, copiloto del vuelo, quien a sus 78 años decidió publicar Malvinas y el faro de Dios, un libro donde cuenta la sorprendente historia de volar “a ciegas hacia una tierra inhóspita y con dos pistolas apuntándote en la cara”. ¿Qué sucedió en la noche del 28 de septiembre de 1966 cuando viajaban vía Río Gallegos?Cuando estábamos pasando por Puerto Deseado, entraron dos jóvenes a punta de pistola en la cabina y nos obligaron a cambiar el rumbo. Se trataba del jefe y subjefe del grupo Cóndor (Dardo Cabo, asesinado el 7 de enero de 1977 por el gobierno de facto y Iovenko). Ellos insistieron en que iban a retomar la soberanía argentina en las Islas Malvinas.
¿Fue un asalto violento?
Fue un trato duro, pero en aquella época en los asaltos la gente era respetuosa. Dardo Cabo y María Cristina Verrier se casaron en prisión.Si bien el objetivo del grupo Cóndor no se logró, ¿Usted cree que hubo motivos que los llevaron a no tomar el poder?Bueno, creo que no lo hicieron porque finalmente no quisieron. Cuando llegamos nos recibió un grupo de gente que estaba totalmente impresionada y que estaba prácticamente indefensa. Cabo y los demás plantaron una bandera argentina, se dirigieron al gobernador local y dispusieron claramente su mensaje. Después se dieron cuenta que los ingleses no iban a entregar el poder de una manera tan simple. Entre los habitantes había ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial. Rodearon el avión con armas de alto calibre y cuando empezamos a morirnos de hambre, Cabo resolvió no derramar sangre.Entonces, depusieron las armas.Dardo Cabo y los otros 17 hombres (entre los cuales se encontraba María Cristina Verrier, novia de Cabo con quien contraería nupcias años más tarde en la cárcel) que lo acompañaban pidieron asilo en la iglesia católica y no pudieron negárselo. ¿Los tuvieron prisioneros en Malvinas?Si. Pero dentro de la iglesia. A los dos días, las fuerzas argentinas mandaron al buque Bahía Buen Suceso, que trajo combustible para nuestro avión y se llevó a los pasajeros junto con los miembros del grupo Cóndor a Ushuaia. Estos volvieron a estar presos un tiempo más por el hecho. Desde 1843, el archipiélago tuvo esporádicas visitas de militares argentinos. Para ese entonces (1966), encontrar un contingente de porteños en las tierras australes no era para nada normal. De todas formas, reconoció Laprida, “cuando los pueblerinos vieron al avión perdido, se prepararon para un posible rescate”. Y así los recibieron. ¿El avión quedó varado en poder de los ingleses?No. Cuando el buque se llevó a todos los pasajeros, los tripulantes nos quedamos nueve días más intentando restaurarlo y así poder regresar. ¿Cómo hizo para volar hacia Malvinas sin una ruta específica y en un clima tan adverso?En ese momento recordamos (junto con el comandante Fernando García) los dibujos que nos hacían hacer en la escuela. Cuando estábamos a punto de volver, porque no encontrábamos la tierra, vimos cómo la neblina creaba un banco al reverso y cuando esto sucede es porque abajo hay tierra. Allí recordamos que la única población estaba ubicada al Este de la isla. Nuestro mecánico de vuelo (Aldo Baratti, coautor del libro), vio un brillo a lo lejos y exclamó: “¡el faro de Dios!”.
El pasado 4 de Octubre, en visperas del viaje a Malvinas por parte de los Familiares de los Caidos , en el estadio Pedro Bidegain del Club A San Lorezo de Almagro, s e llevo a cabo un reconomiento a los caidos en combate. Aqui algunas de las imagenes.
El sábado 10 llegó la imagen de la Virgen para ser entronizada. ...Los 649 héroes custodian nuestras tierras usurpadas, y la Virgen, los cuida a ellos...
Los familiares de los caídos, junto con el Obispo de Río Gallegos, Mons. Juan Carlos Romanin, colocaron una imagen de la Virgen de Luján en el cenotafio del cementerio de Darwin de las islas Malvinas, en honor a sus seres queridos muertos en batalla. La imagen colocada en la isla y que custodia a los muertos en guerra es una réplica de 1,53 metros y 60 kilos de peso, que recorrió desde 2005 más de 63 mil kilómetros de La Quiaca a Ushuaia, pasando por la Base Marambio en la Antártida y que participó de la reciente peregrinación juvenil a pie a la Basílica de Luján. Durante su homilía en el cementerio, Mons. Romanin señaló a los familiares que "nuestra presencia en este lugar nos ayuda a buscar y a encontrarnos con Dios, a descubrirlo, a elegirlo, a amarlo en el rostro de cada uno de nuestros seres queridos cuyos restos veneramos". "La cruz mayor que preside este cementerio de Darwin, y las cruces pequeñas en cada tumba, son signo de esperanza y de resurrección. Este lugar no es un desierto sin vida, es un campo sembrado con esperanzas", aseguró. La imagen de la Virgen fue despedida el pasado viernes con una Misa en la Catedral Metropolitana, presidida por el Obispo Auxiliar de Buenos Aires, Mons. Eduardo Horacio García
El hermano de Horacio Giraudo formó parte del segundo contingente que viajó el pasado fin de semana a Islas Malvinas para rendir homenaje a los familiares que yacen en el cementerio de Darwin. Cabe recordar que el primer grupo, entre los que estaba Ucha Carrascull, inauguró el cenotafio mientras que este segundo contingente llevó la imagen de la Virgen de Luján” que fue entronada en el monumento luego de que recorriera 70 mil km. por territorio argentino. Previo a viajar hasta Río Gallegos desde donde despegó el avión que los llevó a Malvinas los familiares fueron despedidos por la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada. En diálogo con nuestra emisora Fernando Giraudo comentó que “fue una experiencia dura pero que disfruté porque el viaje estuvo bien preparado”. La determinación de que fuera él quien viajara, junto a otros 200 familiares, la tomó su madre y espera que en marzo próximo pueda viajar a las islas su hermana. Un segundo grupo de familiares de caídos en Malvinas les rindió homenaje en Darwin Un contingente de 183 familiares de ex combatientes en la Guerra de Malvinas viajó el pasado sábado desde el aeropuerto de Río Gallegos a la base militar de Mount Pleasant, en la Islas Malvinas, donde participaron de un emotivo acto durante el cual se emplazó una imagen de la Virgen de Luján en el cementerio de Darwin. Una semana después de que viajara el primer contingente, esa vez para la inauguración del cenotafio, este segundo grupo llegó a la Isla Soledad acompañado por el obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Juan Carlos Romanín, quien celebró una cálida misa frente a los deudos, a pesar de las bajas temperaturas y el viento helado. Los familiares arribaron a territorio insular a las 9.30 del sábado en el vuelo 993 de la compañía chilena LAN, en el marco de un acuerdo entre los gobiernos argentino y británico, y tras gestiones de la Cancillería y de la Comisión de Familiares de Ex Combatientes. A diferencia del primer grupo, en el que eran mayoría padres y madres de soldados muertos en la guerra, este contingente estuvo integrado de manera mayoritaria por hermanos e hijos de efectos caídos en cumplimiento de su deber. "Hemos venido desde distintos y lejanos lugares para rendir nuestro homenaje de cariño y oración a nuestros seres queridos que han fallecido durante la guerra de 1982", señaló Romanín en su homilía, frente a las 230 cruces que recuerdan a una parte de los 649 soldados caídos en el conflicto bélico con el Reino Unido. El obispo patagónico recordó que "la cruz mayor que preside este cementerio de Darwin, y las cruces pequeñas en cada tumba, son signo de esperanza y de resurrección. Este lugar no es un desierto sin vida, es un campo sembrado con esperanzas", sostuvo, ante la mirada emocionada de los familiares. "Nuestra presencia en este lugar nos ayuda a buscar y a encontrarnos con Dios, a descubrirlo, a elegirlo, a amarlo en el rostro de cada uno de nuestros seres queridos cuyos restos veneramos", agregó el prelado. Romanín ofreció una homilía más enfocada en cuestiones religiosas que la de Sebastian Combin, el sacerdote que ofició misa el sábado 3 pasado, y que, ante la presencia de autoridades militares británicas, remarcó que el territorio insular "es argentino". Alrededor de las 16, el grupo emprendió su regreso a Río Gallegos, en el vuelo 992 de LAN Chile. Con ese viaje se cerró la visita de los familiares de los caídos a las islas, con el objetivo no sólo de reencontrarse con los restos de sus seres queridos sino también de dejar inaugurado el monumento a los soldados argentinos muertos en el conflicto bélico de 1982. En estos dos viajes, fueron a las islas 353 familiares.
Hay duelos obligados que son difíciles de aceptar. Como el que siguen haciendo frente a las desoladas tumbas de Darwin los familiares de los argentinos muertos en 1982. Por eso, ver a 170 de ellos aquí, ayer, arrodillados y derramando lágrimas frente a una cruces blancas con flores artificiales desgarraba el alma. Sólo permanecieron siete horas en la islas. La ceremonia para inaugurar el monumento a los 649 caídos en el conflicto con Gran Bretaña transcurrió como se esperaba, en calma. Pero no faltó la oportunidad de soltar por lo menos al viento un mensaje de claro contenido político en medio este viaje acordado bajo cláusulas humanitarias internacionales. Fue el presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, Héctor Cisneros quien a las 12 del mediodía abrió frente a la Cruz Mayor que se levanta desde 2004 en Darwin la ceremonia que precedió a una misa. Agradeció "gratitud al gobierno argentino y británico por permitir este homenaje y también a los isleños que hicieron de lado las heridas del pasado". Pero también remarcó que el gobierno del Reíno Unido y el de las islas se "oponen a discutir de soberanía", aunque el pueblo argentino acredite "títulos" de las mismas. Después rápidamente apuntó, cubierto por un largo y visible poncho norteño, que ello no impedía rendir este homenaje a los caídos en la guerra. "Una decisión humana fundamental", que permite "llorar frente a la tumba". Y remató diciendo que a británicos, isleños y argentinos los unía la "honra y el respeto a los que dieron la vida" por la patria. Desde el terreno, algo empinado, sentados en sillas entre medio de las 230 cruces que hay en Darwin, madres, abuelas, hijos y hermanos de los soldados y militares muertos en Malvinas los oían en silencio, con las narices rojas por el viento helado. Entre ellos Emilia Fernández, mamá del soldado chaqueño Luis Roberto Fernández, muerto a los 18, y ella hoy, la más anciana del grupo con 78 años. Los 170 familiares de este primer vuelo a Darwin -100 de ellos deudos de los muertos en el Crucero General Belgrano- fueron traslados en tres buses grandes y uno pequeño desde el aeropuerto de Mount Pleasant. Allí llegaron ayer pasadas las 9.30 desde Río Gallegos, adonde retornaron en el mismo día poco después de las 16. La presidenta Cristina Kirchner los había despedido a la mañana, en persona. " Gloria y honor a los caídos en Malvinas", les dijo. Cuando llegaron a Darwin por un largo camino de tierra todo estaba listo. Una veintena de militares los esperaban en diferentes funciones. Iban vestidos de azul y de gala. Y según informó uno de ellos, se decidió que se no presentaran en uniforme verde para no incomodar a los familiares. El propio comandante en jefe de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur se hizo presente: el comodoro de aire Gordon Moulds, un escocés que participó en la guerra de Malvinas y que ahora tiene el rango nada menos que de comandante del Imperio Británico. Había carpas para ellos, médicos, psicólogos que no entraron en acción. Puesto que si bien se vio a varios familiares llorar acostados sobre la tierra, no hubo incidentes ni personas asistidas. La organización fue casi obsesiva. El gobierno dispuso que tanto el equipo de Clarín, la prensa isleña y la avanzada de familiares viajara en ómnibus oficial. Y durante la misa, a cargo del párroco santiagueño Sebastián Combin, los periodistas entraron al cementerio. La ceremonia religiosa duró una hora. A la 1, un cuerpo militar tocaba la diana y los familiares comenzaron a dispersarse para un rato después emprender el retorno. Muchos depositaron flores, rosarios y fotos de sus seres queridos. Todos rindieron sus silenciosos homenajes personales. También las nuevas generaciones. Fabián Olariaga tenía seis años cuando su papá, Nicolás Roberto Olariaga se hundió con el crucero general Belgrano, pero muy pocas palabras para contar lo que estaba sintiendo ayer en Darwin. "No sé qué decir. Veo, observo, escucho a las madres entristecidas como si todo hubiese ocurrido ayer. No lloro, no soy de llorar. Pero estoy emocionado" dirá aflojando la tensión con el pasar de los minutos. Fuente Clarin
Seineldín había participado en la Guerra de Malvinas, y luego de ella se declaró "muerto", para vivir transmitiendo el mensaje de Malvinas y la Patria. Sus eneseñanzas y palabras, quedarán en el corazón de todo el pueblo argentino, con especial sentimiento de todos los malvineros.
Mohamed Alí Seineldin. Nació en Concepción del Uruguay el 12 de noviembre de 1933. Ex militar argentino. Fue condenado a cadena perpetua por el levantamiento carapintada de Diciembre de 1990. Pero en el 2003 recibió el indulto presidencial de Eduardo Duhalde. Carrera militar En 1957 egresó del Colegio Militar de la Nación, con el grado de Subteniente del arma de infantería. Posteriormente, prestó servicios en la Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral" y en el Colegio Militar de la Nación, establecimientos de formación de los futuros suboficiales y oficiales del Ejército Argentino. Luego fue jefe de una compañía de paracaidistas en Catamarca. Cuando completó sus estudios superiores en la Escuela Superior de Guerra, se le otorgó el título de Oficial de Estado Mayor.Más tarde se desempeñó como profesor en esta misma escuela. Colaboró en los planes de estudio de diversos organismos de la Policía Federal Argentina. Fue jefe de los cursos de "Comandos" del Ejército; y combatió en la Provincia de Tucumán durante la guerra contra la subversión. Como consecuencia de su manifiesta oposición al relevo del Comandante en Jefe del Ejército, General Numa Laplane, por cuanto vislumbraba que este episodio no era aislado sino que formaba parte de una estrategia para el desplazamiento del Gobierno Nacional, fue relevado de sus funciones en la Escuela de Infantería, en 1975. En oportunidad de suscitarse el conflicto con Chile, fue trasladado hacia la Patagonia. En 1981 y 1982 fue Jefe del Regimiento de Infantería 25, en Sarmiento, provincia de Chubut. Participó en la Guerra de Malvinas, siendo considerado un Héroe por muchos de los ex combatientes. Luego de su ascenso al grado de Coronel, en 1984, fue asignado a la República de Panamá como Agregado Militar, por el Gobierno Nacional. En ese cargo se desempeñó durante 1985 y 1986.
Los 34 cancilleres americanos aprobaron con aplausos una declaración que avala el pedido al Reino Unido para negociar. El canciller Taiana criticó la "negativa británica a restablecer el diálogo" Crédito: Télam Los cancilleres de América aprobaron hoy "por aclamación" el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, durante el plenario de la 39 Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, que se realiza en Honduras, informó la Cancillería argentina.Según lo dispuesto por la OEA, la cuestión de las Islas Malvinas "está bajo examen de la Organización de los Estados Americanos hasta su solución definitiva, aunque no se logrará una solución hasta que el Reino Unido acepte reiniciar las negociaciones con Argentina en materia de soberanía", explicó la Cancillería."La negativa británica a restablecer las negociaciones con la Argentina contrasta abiertamente con la reiterada voluntad negociadora del país", afirmó el canciller Jorge Taiana, al hablar ante sus pares americanos.Luego de la intervención de Taiana fue presentado el proyecto de declaración que avala la postura argentina y que fue aprobado minutos más tarde por aclamación -con un aplauso cerrado- por parte de los 34 representantes americanos, detalló un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores."El Reino Unido, indiferente al llamado generalizado de la comunidad internacional, se rehúsa de modo sistemático, persistente e injustificado, a reanudar negociaciones con Argentina en materia de soberanía para poner fin a esta anacrónica disputa", insistió Taiana.En este contexto el canciller advirtió que "la negativa británica contrasta abiertamente con la reiterada voluntad negociadora de mi país, propia de una democracia, y colisiona de lleno con el mandato impartido de modo inequívoco por la comunidad internacional".Taiana aseguró que Argentina "tiene un firme compromiso con la eliminación rápida e incondicional del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones" y subrayó que la cuestión de las Islas Malvinas "no escapa a la necesidad de dar cumplimiento a este mandato"."El acto de fuerza perpetrado por el Reino Unido en 1833, de usurpación de las Islas, fue acompañado de la expulsión de la población originaria y de la prohibición de su retorno, siendo dicha población reemplazada por ocupantes de origen británico", detalló el funcionario.Reanudar las negociacionesPor eso, para el gobierno nacional, "la ilegítima ocupación de las Islas por parte del Reino Unido vulneró la integridad territorial de Argentina" e impide la aplicación del principio de autodeterminación. "Hacerlo comportaría la convalidación de un acto de usurpación que ha violado la integridad territorial de mi país e iría en desmedro de un principio que la ONU consagra como derecho inalienable", detalló Taiana.Se refirió así al párrafo que establece que "todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional, la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas". El Gobierno considera la "Cuestión Malvinas" y el reclamo de soberanía sobre las islas como una política de Estado y privilegia la búsqueda de la reanudación de las negociaciones con en Reino Unido a fin de lograr una solución pacífica a la disputa. Asimismo, la Argentina "rechaza y protesta los actos unilaterales británicos en el área disputada, los cuales ignoran los entendimientos provisorios bajo fórmula de soberanía", aclara la Cancillería. Fuente: Télam