domingo, 16 de diciembre de 2007

Veteranos

SERGIO ARAMBURU
Sergio dice que esa etapa fue un cambio muy fuerte para su vida, ya que con solo dieciocho años de edad, no podía entender lo que podía venir. Cuando ingresó al Servicio Militar en Sarmiento (Chubut). En sus manos tenía un fusil FAL y una MAG, ametralladora; después fueron en camiones del ejército y en el colectivo de Sarmiento a Comodoro Rivadavia y de allí los trasladan en un avión hasta las Islas. Cuando llegaron los destinaron a Puerto Argentino, de allí fueron a galpones donde pasaron los primeros veinte días, preparándose y cavando trincheras (pozos de zorros), ya que en las mismas convivían dos veteranos. Del primero de mayo en adelante pasaron a vivir realmente días y noches angustiantes, porque empezaron a bombardear desde el aire y desde el mar. Durante el conflicto tenían misas donde se reunían cerca del aeropuerto. En donde ellos habían hecho una pequeña gruta, en donde estaba la Virgen del Lujan, patrona del ejército. En uno de esos ataques una bomba alcanzó caer cerca de la gruta donde había dos soldados en una trinchera en donde se alcanza a taparla, luego logran sacarlos con vida sin que se dañara la gruta en donde estaba la virgen. Él cuenta que volvieron al continente en el barco de guerra Ingles, algunos venían (trece) en un mismo camarote de dos camas y otros en los depósitos de almacenamiento del barco. Él venía en el camarote con otros compañeros. Aproximadamente tardaron en regresar un día y medio o dos. Nosotros nos encargábamos de llevar la comida a cada compañero que estaba en los camarotes, la comida estaba hecha por ellos; consistía en un jarrón y un huevo duro, y les daban un cigarrillo que lo retiraban de un recipiente de vidrio. Decía, algunos de mis compañeros y yo desembarcamos en el Puerto Madrid, donde los estaban aguardando camiones y colectivos del ejército, donde los trasladaban a Comodoro Rivadavia y allí pudieron bañarse bien después de cincuenta y algún día sin bañarse; allí se pusieron al día con la comida, que era lo único que hicieron en tres días. Luego los trasladaron al regimiento en donde estaban prestando Servicio Militar, algunos compañeros se vinieron de licencia a sus casas, y en el caso de Sergio tubo que quedarse un mes más, porque alucian que se quedaban sin personal para hacer guardia.Las consecuencias de la guerra le acarreó un tratamiento psicológico, donde estuvo cuatro años sobre el mismo, estuvo dos años después de la guerra encerrado en la casa con sus padres; no podía dormir durante la noche, porque todavía escuchaba las bombas de los ataques. La inserción para Sergio sobre todas las cosas les costó hasta después de los veinte años de edad por las consecuencias de la misma.Actualmente en cuanto a la vida personal se encuentra bien, tiene trabajo y una familia construida, esto no quiere decir que se haya olvidado de lo que paso en la guerra. Él dijo: "puedo decir que mi familia me apoyó mucho Gracias a Dios". En cuanto a los social, se relaciona bastante bien pero le resulta difícil insertarse en la misma. Sergio dice que: " Quien no vivió de cerca los hechos o no estuvo vinculado a los mismos se nota que día a día, año tras año le resta importancia a lo que acontece en Malvinas.



VICTOR CARLETTI



Víctor comenta que antes de la guerra era un joven normal con muchas ganas de formar un futuro ya que estaba pronto a terminar el colegio secundario y muy próximo al tan ansiado viaje a Bariloche. Ingresó al Servicio Militar obligatorio el día dos de febrero de 1982, a solo cuarenta y cinco días del viaje. Su destino era el Regimiento de Infantería N° 25 en la localidad de Sarmiento, provincia del Chubut. Pensaba que al cabo del año del Servicio Militar podía seguir estudiando, pero los acontecimientos que fueron sucediendo desde el veintisiete de marzo de 1982 cambiaron el rumbo de su vida.Sus vivencias durante la guerra fueron muy dolorosas ya que todo lo que sea muerte, destrucción y desolación lleva a la persona indefectiblemente a un cambio de visión de las cosas y de la vida. Víctor quiere destacar dentro de sus vivencias que: "el heroísmo de mis compañeros que fueron capaz de dar sus vidas sin pedir nada a cambio y que sean recordados como los verdaderos héroes de esta guerra".Su regreso fue muy triste por la derrota y la perdida de su amigo Horacio Giraudo y su compañero Fabricio Carrascull y como los restantes seiscientos cincuenta y cinco camaradas. Tener que insertarse en la sociedad con todos los problemas psicológicos que conlleva una guerra y tratar de que sus padres vean que está entero aunque sea físicamente para poder darles un aliento.Él comenta que las consecuencias de toda guerra son siempre de índole física y psicológica, esta última es la que menos se ve y la que más daño causa ya que sin ayuda terapéutica es casi como estar condenado a la posibilidad cierta de algún desequilibrio emocional severo que puede llevar a una persona al suicidio. Tal es así que desde el término de la guerra hasta el día de hoy alrededor de doscientos sesenta y siete veteranos se han suicidado, algunos se dedican a la delincuencia o a la droga ya que la sociedad los desplaza no consiguiendo trabajo lo que produce inestabilidad. La inserción de Víctor fue un poco más fácil que para otros ya que cuando se fue de Hernando estaba trabajando y cuando regreso lo volvieron a tomar. Cuando volvió de la guerra tuvo que afrontar un tratamiento psicológico para poder entender algunas cosas que no posibilitaban un buen desenvolvimiento en la sociedad.Víctor dice: "En la actualidad creo que estoy bien, con mucho dolor interno por lo que pasó en el año 1982, todo esto no se logra solo ya que detrás de mi se encuentra una gran familia que supo estar en los malos momentos y supo comprender el porqué de muchas de mis reacciones".
"MUCHAS GRACIAS POR AYUDAR A MANTENER LA MEMORIA DE LOS ARGENTINOSATENTA Y ALERTA!!!"


FABRICIO CARRASCULL


Nació el veintinueve de diciembre de 1963 se destacó por ser un joven correcto y responsable. Describir sus virtudes es altamente gratificante pues encontrar todas ellas en una misma persona no es usual: cariñoso, participativo, sano, muy querido por todos; alegre con permanentes actitudes solidarias hacia los demás.Su nombre quedó en la historia no solamente por la Gesta de Malvinas sino que ya brillaba con luz propia como persona de bien en esta comunidad.25/5/1982 última carta que enviaba Fabricio a su familia.
"Querida familia: Como se encuentran en el día de la patria espero que bien, nosotros empezamos el día como todos los demás a las 6 hs. de la mañana después de haber hecho la guardia nocturna, el día pintó hermoso y luego de un bruto desayuno (leche con azúcar) esta es la última cosa rara en estos días, nos dedicamos a limpieza del lugar y luego a las 11 hs. misa en acción de gracias por la protección de la Virgen y en homenaje al día de la revolución. Luego de la misa quedamos en descanso y con Érik, Horacio y Rubén (el chico de Río Tercero) nos fuimos al rancho y nos tomamos un café con leche, (el café es la octava vez que lo usamos). Bueno después llego el rancho y como nunca una bruta polenta con carne y todo y de postre queso y dulce acompañado con una masitas, lo que se puede decir un almuerzo inolvidable. Bueno ahora cuéntenme como la pasaron ustedes, espero que todos reunidos luego del desfile, a propósito ¿qué tal desfiló el querido Pizzurno? espero que bien como siempre. Les comunico algo que ya le comenté a Margarita (que le escribí ayer) no le den bola a las informaciones que no sean de la Radio Nacional, pues las otras son más moqueras lo mismo que los diarios. Por eso no se preocupen que me encuentro en perfectas condiciones y lo único que molesta de ves en cuando son las bombas inglesas (esto último son mocos no se lo van a creer no). Cuándo voy a volver no sé pero tengo fe, la misma que deben tener Uds. de que tarde o temprano me van atener que volver a aguantar como antes, o más. Como se encuentra la flia. unida, la Meli, el Germán y demás próceres no saben como los extraño, al igual que a toda la flia también espero que le hagan llegar a Luis Gonzáles mis más sinceras gracias por las líneas que me mandó, las que son de un sentido muy profundo y díganle que pronto le voy a escribir. Les pido por favor que me manden una foto o varias de la flia. así los puedo ver todos los días y junto con las fotos mándenme una buena encomienda ¿Puede ser? sobre eso les digo que la manden súper reforzada pues pasa por muchas manos y todas tratan de sacar algo, por eso viejo prepárala como vos sabes antirrobo. Lo que más necesito es leche, café en grano, chocolate, azúcar, mucho dulce, galletitas o pan lactal, etc. y demás casos un rollo de fotos y si puede ser una radio con pilas y audífonos así tenemos noticias del mundo exterior esto último envuélvanlo bien, también un pasa montaña pues se está poniendo frío, en vez de azúcar puede ser varios terrones de Sucaril, bueno también puede ser una torta y demás. No les pido nada más. Bueno familia fue un gusto poder hablar con ustedes y espero verlos pronto eso sí no les voy a avisar cuando vaya así tiene más emoción
ChauFabricio

PD: Saludos a todos y que escriban pronto lo mismo que la encomienda

HORACIO GIRAUDO

3/5/82 una de las cartas escritas por Horacio a su familia. Cumplidos ya los 40 días en las Islas Malvinas.
"Querida familia: Les hago llegar estas líneas para hacerles saber que me encuentro muy Bien, y espero que ustedes se encuentren de la misma manera. Como se darán cuenta ya se cumplieron los 40 días de estadía en estas Islas, todavía no lo puedo creer, porque se me pasan los días en un abrir y cerrar de ojos y a medida que pasa el tiempo con mayor rapidez ya que se acerca el Invierno y los días se acortan muchísimo las 8,30 hs. y se esconde a las 5,45 de la Tarde, y tengo entendido que en pleno invierno el sol entra a las 4,30. En realidad ya los hemos aclimatado perfectamente a pesar del Frío que está haciendo, creo no sentiré tanto el invierno aquí como lo estuviese sufriendo en Sarmiento, debido que aquí es una zona totalmente húmeda por los vientos que corren desde el Mar. Hasta ayer tuvimos soportando fuertes lluvias, pero por suerte hoy amaneció con un sol espléndido. La semana pasada les había escrito unas líneas haciéndoles saber que había recibido las encomiendas que me habían enviado ustedes y la de mi ex-compañero de trabajo, en esta les hago mención de lo mismo, por si las dudas no hayan recibido la anterior y de paso les digo que en cuanto puedan manden otra similar, debido a que aquí no tenemos donde comprar golosinas ni sandwiches. Espero que ya hayan terminado con la cosecha y que los resultados sean los previstos, ya que en las líneas que recibí de ustedes y de Oscar se mostraban bastante contentos con los resultados obtenidos hasta el momento, espero (repito) aya terminado muy Bien. Por si la madre de Víctor no recibió noticias decíle que se encuentra Bien y contento (al igual que yo), lo mismo les puedo decir de Fabricio y de Velásquez, que son los que están aquí conmigo, de Porello y Aramburú no les puedo decir nada debido que se encuentran en otro lugar, pero me imagino que estarán en igual condiciones que nosotros. Decíle a Fernando que no sea vago y que me escriba así me cuenta un poco sus andanzas y como le van las cosas, tanto personales como en el Nuevo trabajo y de paso como anda el "Fitito" y demás por lo tanto quedo a la espera de su pronta carta. Bueno Papi y Mami ahora me toca despedirme de ustedes, antes quiero decirles que se queden tranquilos que yo estoy Muy Bien, y que si Dios quiere las cosas van a salir muy Bien, porque como dice el Lema de la Sección A.O.R "SI DIOS CON NOSOTROS ¿QUIÉN CONTRA NOSOTROS?". Bueno viejos ahora si les digo CHAU HASTA LA PRÓXIMA, y Saludos a todos.
Un beso grande de tu hijoHoracio que los quiere y extraña mucho
PD: Decíle a Bety y Raúl que les mando mucho Saludo y que me escriban Pronto, lo mismo a Oscar y Alicia.
CHAUHoracio
PD2: La última carta que recibí de ustedes es de la fecha 20/4/82"

GUSTAVO MAYON

Hizo el Servicio Militar en 1981 y 1982 lo llamaron para que fuera a Sarmiento a retirar un certificado; en este tiempo él había empezado la facultad en Río Cuarto, y desde allí se fue a Sarmiento, pensando que en unos días estaría de vuelta. Durante el viaje se fue enterando sobre la toma de Malvinas y al llegar le informaron que había soldados yendo a Malvinas y había listas para anotarse, Gustavo no tenía la obligación de ir, pero estaba habilitado a ir pues no le habían dado la baja, sino que estaba de licencia para comenzar los estudios. Él por la curiosidad de un joven de dieciocho años, se anotó pensando que sería la única oportunidad que tenía para conocer Malvinas. Gustavo llegó a la Isla el once de abril en avión.Al comienzo su sentimiento era de euforia y orgullo y de cierto temor por no ser en el continente, y a que en un comienzo se pensó en los conflictos con Chile, pero las cosas en la Isla eran distintas pues era imposible escapar.A diferencia de muchos otros jóvenes Gustavo, al haber hecho un año de preparación, había tenido cuarenta días de instrucción militar de guerra, pero así mismo nunca había practicado tiro ni usado un arma, pues él estaba a cargo de un Kiosco en el barrio militar.El primer ataque fue el primero de mayo, el ataque aéreo fue a las cinco horas de la mañana y fue un caos ya que nadie estaba preparado; Gustavo cuenta que no es solo el estruendo de una bomba sino la sensación espantosa, pero que con los días se fueron acostumbrando, al igual que al estar sin bañarse, mojados y al no comer bien.Uno de los mayores problemas durante los ataques fue la comida, dado que los ingleses usaban una táctica de hostigamiento, así actuaban durante las horas de las comidas y descanso. Así los camiones con comidas no podían llegar; por lo que tenían que arreglarse con lo que encontraban.Debido a la mala indumentaria -Gustavo comenta que esto fue una desorganización del gobierno, pues cuando había hecho el Servicio Militar había tenido los equipos adecuados, pero no los hubo en la Isla- y a que las trincheras se inundaban cuando subía la mar, sufrió una enfermedad que se llama pie de trinchera, por lo que fue evacuado al hospital, esta enfermedad provoca que no circule la sangre en los pies y se puede llegar a una gangrena, pero por suerte él no sufrió serios inconvenientes.Durante las semanas que estuvo internado se fue enterando de la gravedad de lo que sucedía y que no sería nada fácil, fue en ese momento cuando se dio cuenta que tenía que tratar de salir lo más pronto posible. Logró entrar a una casa como cocinero, donde una vez a la semana los militares iban a comer y bañarse, pero no así los soldados. Fue en la casa donde se enteró que había muerto Fabricio, un compañero y un amigo de escuela de Gustavo. Lo que produjo en él un fuerte shock y se dio cuenta que tenía que salvar su vida.En ese lugar estuvo hasta que los ataques se intensificaron y volaron una casa aledaña, por lo que tuvieron que salir de allí y quedaron solos junto a otros tres soldados, en ese momento fueron en busca de la compañía de él que estaba a ocho kilómetros.El catorce de junio se despertó en una trinchera y no había movimiento y luego se enteró que se habían rendido.Como prisionero de guerra fue llevado por los ingleses en barco hasta Puerto Madryn.Gustavo comenta que para él fue duro el llegar al continente y no encontrar afecto, porque no dice que el ser humano se acostumbra rápidamente al no comer, a estar sucio y al ruido, pero al llegar y no encontrar a nadie para él fue triste.Y otra experiencia fue verse al espejo después de dos meses y no reconocerse.De vuelta en el continente los llevaron a un galpón donde se bañaron y estuvieron cinco días comiendo y les dieron ropa y armas nuevas para que volvieran de la misma forma que se habían ido al cuartel, Gustavo cuenta que esto le causó mucha indignación.Al llegar al cuartel siguió la actividad como antes y nadie dijo nada de la guerra. Entonces el se reveló y dijo que el no tenía que estar más allí que ya había cumplido quince meses de servicio y quería ir a su casa.A los que habían terminado los dieron de baja y los llevaron a Bahía Blanca, él no aguantó más y por temor saltó del colectivo y se escapó, en la terminal él estaba mirando unas postales de Malvinas y un hombre le preguntó si él había estado allí, en ese momento se largó a llorar, ese hombre le pagó algo de comer y una ficha de larga distancia para llamar a su casa, así se tomó un colectivo hasta Río Cuarto.Gustavo dice que debido a que la sociedad no estaba preparada para recibirlo, cuando llegó a su casa estaba lleno de gente, en la universidad era visto como un bicho raro. Todo eso produjo inconvenientes en su vida afectiva, sus reacciones y tuvo que dejar de estudiar.Recién luego de cinco años de tratamiento psicológico y gracias a su familia, a quien es su esposa hoy y a su voluntad logró salir adelante.Al comienzo entró al centro de veteranos de guerra, pero esto le traía muchos recuerdos y no le hacía bien, dado que el gobierno -de esos años ya en democracia- no les brindaba apoyo.Con el paso del tiempo lo fue asumiendo cada vez más y hoy por hoy no tiene problema de hablar de eso, pero no tiene recuerdos de su casa de Malvinas que le causa mucho dolor que en el mapa por ejemplo no aparezca Malvinas, porque le hace sentir que todo lo que ellos pasaron y los que dejaron su vida fue en vano.Uno de sus anhelos es llevar a su hijo varón a Malvinas y allí explicarle todo y dejar ese asunto terminado.Gustavo dice: "La guerra te marca, te hace muy duro al momento de enfrentar algunas situaciones, pero tremendamente sensible en otras. Lo que la guerra te enseña es a amar la paz".Comenta que Malvinas fue el final de una tremenda pesadilla, que vivió la sociedad argentina desde el setenta y seis, ahora es tiempo de reconstruir cosas perdidas. "La gente reconoció lo nuestro y nos agradece lo que hicimos, lo que hace que piense que todo ese sacrificio no fue en vano".

EDGARDO OSSO
Nació en General Ordóñez y vino a Hernando en 1984, y acota que se siente más de Hernando que de Ordóñez.En el año de la guerra los que fueron al Servicio Militar eran clase sesenta y tres, pero él era sesenta y uno, debido a que había repetido en el colegio secundario en 1981 terminó quinto año. Entró al Servicio Militar en febrero; Edgardo Osso dentro del Servicio se desempeño como mecanico electricista, realizando los 20 dias de instrucion miliatar y como habia sido selecionado para jugar al futbol por el Deportivo Sarmiento, entrenaba todos los días, las salidas eran de las 17,30 horas hasta las 21 hs. Entonces cuando él volvía, ya no había actividad. Con la poca experiencia fue alistado con el resto de los jóvenes veinte días antes de que fuese a guerra, le dieron ropa de combate, les profundizaron la enzeñanzaen el manejo de las armas y equipo de combate, pero ellos no sabían para que era.En esa época no se sabía que había conflicto por las Malvinas. Se pensaba que podía estar relacionado con los conflictos limítrofes con Chile. Edgardo se enteró del destino a Malvinas el día 1 de abril a la medianoche en Comodoro Rivadavia, ya que viajaron de Sarmiento a Comodoro Rivadavia. Ellos no tenían ningún tipo de noticias y se les informaron bien cual sería su misión el dos de Abril cuando llegaron a Puerto Argentino en Malvinas. Donde les dijeron que: "lo que iban a hacer y que iban a formar parte de la historia argentina".Él llega en avión a Malvinas, sus sentimientos no fueron de euforia, sino de orgullo y pensar en su familia. Al aterrizar en Malvinas se dirigieron a Puerto Argentino a pie (aproximadamente diez kilómetros)Allí fueron al servicio meteorológico y durmieron en un galpón haciendo guardia.Los pobladores de Malvinas temían de salir a la calle, por temor a ser robados y a las violaciones. Hasta el treinta de Abril él se pudo comunicar con su familia pero luego no tuvo más contacto y ya no llegaban más ni las cartas, ni los víveres.Lo que los militares les habían informado a ellos era que llegarían a Malvinas, la recuperarían y volverían, pero esto no fue así.Otro hecho que les provocó mucho orgullo fue el veinticuatro cuando juraron la bandera el Malvinas.Durante la guerra él estaba en retaguardia, donde se concentraban los bombardeos, pero el nunca había practicado tiro anteriormente.Desde las seis y siete de la tarde comenzaban los bombardeos, ya estaban habituados a la rutina de la guerra. Los aviones y fragatas arrojaban bombas y distintos mísiles. Los aviones volaban a baja altura y destruían todo con bombas.El gobierno y los militares les decían al pueblo y a los soldados en Malvinas que iban ganando, pero ellos en Malvinas se daban cuenta que no, por la posesión de los Ingleses y sus armamentos y equipos.Edgardo cuenta que desde el dos de abril hasta el primero de mayo la alimentación fue buena pero en las últimas fechas la alimentación comenzó a escasear. Él comenta que tuvo que matar una oveja una noche para que comiera la sección, también robábamos a la quinta que estaba cerca de nuestras posiciones, como papas que quemábamos en el fuego, las pelábamos y las comíamos. Al nabo lo comían crudo. También robaban en un depósito de víveres de leche en polvo con la cual, con un poco de agua, hacía una crema que devoraba con mucha ansiedad.De la ayuda brindada por el pueblo argentino nunca les llegó nada. El gobierno se aprovechó de la situación, sacaron provecho de las donaciones que iban a fondo patriótico que era para paliar los saldos de la guerra y para brindar apoyo a los veteranos.Edgardo cuenta que al volver de Malvinas no le dieron de baja porque había perdido prorroga y fue recién en julio cuando regresó a su casa por una licencia de quince días.Los meses siguientes hasta febrero, hasta que terminó el servicio no tuvo ningún tipo de tratamiento psicológico y ni se hablaba de la derrota.Edgardo comentó que los militares no tenían la idea de perder, al querer solo ganar no pensaron en las consecuencias de la guerra, no les importaba nada de los soldados. En esos meses un silencio total y la actividad en el servicio fue mínima. No se dictaron leyes de apoyo a los veteranos de guerra porque era reconocer su error.Debido a la falta de contención y apoyo hubo muchos suicidios y veteranos con trastornos y estrés postraumáticos.Edgardo comentó, sus padres no estaban preparados para recibirlos después de la guerra, y por eso no hubo el trato psicológico que necesitaban. Pero llegó un momento que me sentía muy mal y no era la misma persona de antes, vivía tensionado; tuvo tratamiento clínico y psiquiátrico, pero se dio cuenta que no podía vivir medicado.Hablando con otros veteranos se dio cuenta que no era el único que había quedado afectado, entonces decidieron hacerse tratar con un especialista, con terapia de grupo que luego de cinco años lo ayudaron a salir adelante.En cuanto a las secuelas físicas Edgardo presenta un problema en los pies cuando hace frío, no logra sentirlo; esto afecta su vida pero luego de once años está aprendiendo a vivir con ello. Para él olvidar es imposible, los ruidos, los bombardeos, las pesadillas siguen presentes, esto se le acrecienta cuando comienza otro dos de abril.Edgardo dice que algo positivo que puede sacar de la guerra es que: "aprendí a valorar la familia, la unidad y la amistad.Comenta a demás que está bien gracias a su esposa e hijos que le dieron fuerzas para seguir adelante. Pero nunca va a poder borrar de su mente lo vivido; muchas cosas lo transportan a Malvinas, especialmente en la fecha de aniversario y los días húmedos y fríos.El sueño de Edgardo es volver a Malvinas con su familia, para volver a pisar aquella tierra.


GUSTAVO PORELLO
Gustavo dice que él era como cualquier adolescente, el de ser a veces arrebatado, inquieto sin pensar demasiado en llegar a ser adulto y cual iba a ser su futuro, pero le toco el Servicio Militar obligatoriamente sabiendo que perdía un año para cursar una carrera universitaria.Una vez que estaba en el servicio tuvieron 21 días de instrucciones diurnas y nocturnas sobre situación de guerra, les enseñaron como desplazarse en la noche, como arrastrarse, a desfilar, aprendieron cual era el rango de los oficiales y suboficiales.Él dice que se adaptó a estar lejos de su familia porque el secundario lo curso estando pupilo en un colegio agrotécnico lejos de su hogar.Durante la guerra vivieron días muy duros ya que no estaban preparados para eso menos con las inclemencias del tiempo, el maltrato de sus superiores, la soledad, el frío y el hambre, así también como los ataques aéreos de los ingleses todos los días; se ponía insoportable seguir viviendo por lo que la calidad humana no existía. Gustavo comentó que desde el dos de abril hasta el primero de mayo la alimentación era buena, pero que en las últimas fechas el pan comenzó a escasear e inclusive estuvieron tres días sin comer un bocado porque los vuelos en el mes de junio hacia Malvinas se habían anulado.Comenta que su regreso fue muy feliz viendo que podía estar nuevamente junto a sus seres queridos. A pesar de ello manifiesta que hubo secuelas, prefería estar solo, no hablar con nadie. Antes de la guerra Gustavo estaba de novio, hacía mucho deporte y no se perdía ningún boliche de onda; al volver seguía de novio, cuando iba al boliche se sentía perdido, todos le preguntaban sobre la guerra, él dice que: "soñaba con la guerra, agarraba una escopeta y en el campo salía a tirar tiros por todos los que no había podido tirar allá". Hoy sigue con problemas psíquicos a pesar de que cuando llegó de Malvinas se hizo tratar por un año. Sintió más de una vez el rechazo de la sociedad porque tal vez los habían decepcionado al perder la guerra; "pero me pude superar, aprendí a vivir con mi problema".Hoy dice que se encuentra bien a pesar de que percibe los ruidos y que sufre pesadillas, pero gracias a que tuvo y tiene el apoyo de su familia, como también se propuso olvidar "Porque la guerra no es la vida, es la mascara de la muerte".

Estas notas so en bases a un reportaje realizado por alumnos del Colegio Divino Corazon-Hernando, en el transcuirso del concurso de la construccion de la pagina web, por tal motivo se transcribio tal cual fue realizado por los alumnos.

2 comentarios:

Jesica dijo...

Hola! Mi nombre es Jesica y tengo 20 años. Sinceramente no puedo describir lo orgullosa que estoy de ustedes, son mis pasos a seguir... fuertes, valientes, luchadores, constantes...
La verdad es que cada vez que siento el himno me corre un escalofrio por el cuerpo y los recuerdo. Si de 10 personas tan solo 1 fuera como ustedes el mundo seri mucho mejor.
Fuerzas!!! No se dejen vencer, la vida es bella y mas alla de todos los obtaculos que tengamos en nuestro camino vale la pena luchar, sobrepasarlos y vivir la vidad cada dia a pleno.
Son lo Mejor!!!
Saludos a Todos...
Jesica

Anónimo dijo...

QUE ORGULLOSA ME SIENTO DE USTEDES SOLDADOS!!!
LES ENSEÑO A MIS ALUMNOS A NO OLVIDARLOS A RESPETARLOS A HONRARLOS. SON HEROES DE VERDAD...

Pelicula "Locos de la Bandera "